Tres de cada diez avales de las sociedades de garantía españolas se destinan a emprendedores. Éste es uno de los mensajes más relevantes de cuantos sepusieron sobre la mesa en el Obsevatorio de la Confederación Española de Sociedades de Garantía (SGR-Cesgar) organizado por el diario Eleconomista.

El foro, en el que participaron el presidente de Cesgar e Iberaval, José Rolando Álvarez; el director general de Oinarri, Pío Aguirre; Jesús Fernández, director general de ISBA y vicepresidente de SGR-CESGAR; Ángel Rodríguez Vallina, secretario de Cesgar y director general de Asturgar y Carlos Ramos, director comercial y de Relaciones Institucionales de Avalmadrid, sirvió para analizar la situación de las pymes y autónomos ante el acceso al crédito, y el papel fundamental que cumplen las sociedades de garantía para facilitarlo.

En este encuentro se destacó que aún las pymes y autónomos tienen dificultades para acceder a financiación, a pesar de que son ellas los principales motores de la economía y del empleo en España. Los expertos, moderados por el periodista especializado en SGR, Rafael Daniel, sostuvieron que las empresas cuando solicitan un préstamo al banco saben hablar de su empresa, pero les es complicado plantear al banco la operación que quieren llevar a cabo. Por ello, las SGR también son esenciales para ayudar a las pequeñas empresas a traducir sus proyectos en «términos financieros».

José Rolando Álvarez, máximo responsable de la agrupación sectorial (SGR-CESGAR), explicó que, de hecho, el segundo valor más importante de una SGR es «el asesoramiento, ya que a veces estos empresarios caen por estructurar mal su deuda y adquirir compromisos de pago en momentos que no son adecuados». «Nuestro asesoramiento es el mejor aval que puede tener una micropyme para salir adelante», enfatizó el director general de la sociedad de garantía de Islas Baleares (ISBA), Jesús Fernández.

El asesoramiento también es clave para los emprendedores que acuden a las sociedades de garantía. Para el responsable de ISBA, «la clave es la viabilidad del proyecto, basada no sólo en el riesgo, sino en nuestra propia experiencia». Los expertos apuntaron que las SGR son la «solución» para los emprendedores, y las sociedades de garantía deben fomentar el emprendimiento en España porque «un país sin emprendedores no tiene poder para crear riqueza social y económica». Eso sí, Álvarez aclaró que cuando un emprendedor acude a una SGR, ésta debe decirle toda la verdad sobre el riesgo que asume, e incluso, cuando un proyecto no es viable, darle la vuelta para que sí lo sea. Avales, asesoramiento, cercanía, información, y además, flexibilidad y ventajas en el precio de los créditos. Son sólo algunos de los valores que aportan las sociedades de garantía tanto a pymes, autónomos y emprendedores cuando necesitan financiación para sus proyectos.