No son la línea de fi nanciación preferida por el gran público, pero cada vez cuentan con más fuerza dentro del mundo empresarial. «Las grandes desconocidas», en palabras de Víctor Audera, director general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa y presidente de la Compañía Española de Refi anzamiento (Cersa). Así son las sociedades de garantía recíproca (SGR), un modelo de préstamo que el año pasado inyectó un 8% más en pymes, autónomos y emprendedores que en 2013, llegando a los 901,7 millones de euros a través de los más de 16.600 avales concedidos, como demuestran los datos presentados en la sede de la CEOE.

Y es que las SGR se han convertido en el apoyo perfecto para las empresas que no cuentan con respaldo bancario y que se ven obligadas a pedir una fi nanciación, especialmente en tres casos: nuevas empresas, innovaciones e internacionalizaciones, indicó Audera.

De estas líneas ya se aprovecharon 116.223 compañías en 2014 (+2%), ascendiendo el riesgo vivo (importe prestado pendiente de devolución) a 4.350 millones de euros. Pero siempre con un porcentaje de morosidad muy por debajo del que presenta el sistema bancario, porque «aquí somos empresarios los que aconsejamos y estudiamos los proyectos», explicó José Rolando Álvarez, presidente de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (Cesgar). Y, sobre todo, por la comodidad que otorga la longitud de los plazos de devolución, que están por encima de los ocho años en dos de cada tres casos.

Álvarez también quiso poner de manifi esto el éxito de la colaboración público-privada con la aportación de recursos públicos a través de Cersa y de las comunidades autónomas. Gracias a la cual, cada euro aportado al sistema genera más de cuarenta de fi nanciación para pymes. De ahí que ambos portavoces reclamasen un mayor protagonismo para estas sociedades que generan 650.000 empleos en España.

LA RAZÓN, 10-05-2015