Aprovechar la capilaridad de las redes bancarias. Su poder de prescripción hacia el cliente. Estar en contacto permanente con las necesidades de toda aquella persona o empresa que se lanza al vacío, pero lo hace con el paracaídas que supone presentar un proyecto viable y con el soporte clave de un aval. Con esos retos, un año más, Iberaval, la sociedad de garantía de Castilla y León, se une al respaldo que brinda el Gobierno regional a pymes y autónomos de la Comunidad, a partir de dos programas, ADE Financia 2015 y ADE Rural. El primero lo rubricaron a finales de abril 17 entidades financieras y por él se movilizarán 75 millones de euros durante este ejercicio, dirigidos a respaldar las iniciativas de pymes, autónomos y emprendedores, que podrán obtener hasta el 2,5 por ciento de bonificación parcial de los gastos financieros, correspondientes al tipo de interés de la operación.

ADE Financia, producto cuya creciente demanda demuestra la reactivación económica que se empieza a palpar en Castilla y León, busca dar respuesta a las necesidades existentes en la economía real: en la tienda de la esquina cuyo propietario no logra disponer de los recursos necesarios para llevar a cabo una reforma, o en la «start-up» que desarrolla una atractiva idea con futuro, pero no tiene bagaje ni las garantías pertinentes que le exige su banco.

Este programa, que pone el foco en ámbitos estratégicos como el medio rural, sirve para proporcionar financiación por hasta el 100 por cien del importe, que se solicita a operaciones de entre 6.000 y 600.000 euros, con un plazo de amortización de hasta 15 años. El ADE Financia de este año se articula a partir de ocho líneas diferentes, entre las que se encuentran la genérica dirigida a inyectar fondos para inversión y circulante, con una bonificación máxima del 1,25%.

Los microcréditos a emprendedores (hasta 50.000 euros de financiación), por su parte, obtienen hasta el 2,5 por ciento de apoyo por parte de la Agencia de Innovación, Financiación e Internacionalización (ADE) de la Junta. Ese porcentaje de respaldo es el más frecuente en el catálogo ideado por la administración regional y que despliega Iberaval. De manera que, las medidas para impulsar proyectos en los pueblos (hasta 150.000 euros) también presentan ese tope de bonificación, que igualmente se prevé para soluciones dirigidas al comercio. Para la sucesión de empresas el techo fijado asciende a 300.000 euros.

La línea de eficiencia energética y el aprovechamiento de recursos energéticos renovables tendrá, de igual forma, hasta 2,5 puntos de apoyo, al igual que la línea dirigida a catástrofes naturales y siniestros, cuyo objetivo es respaldar a autónomos o empresas afectadas por siniestros como las riadas que en enero se produjeron en el norte de Burgos y que afectaron a varias poblaciones. En estos casos, los solicitantes dispondrán de hasta 150.000 euros.

El medio rural es clave. Ensamblar la comunidad, fijar población a partir del empleo y garantizar la pervivencia de los municipios constituyen retos, legislatura tras legislatura, para las administraciones públicas.

Por ello, y porque crear oportunidades en los pueblos es vital, la Junta de Castilla y León, a través de la consejería de Agricultura y Ganadería, suscribía recientemente un convenio con Iberaval y aquella última con cuatro cajas rurales (Caja Viva, Caja Rural de Zamora, Caja Rural de Salamanca y Caja Rural de Soria) para promover, mediante el acceso a microcréditos para emprendedores, la creación de empresas y apoyo a las existentes. En este punto, el importe a avalar se sitúa entre los 6.000 y 50.000 euros, con un plazo máximo de amortización para estos productos de hasta ocho años.