Las pequeñas y medianas empresas españolas pertenecen a su mayoría al sector servicios o comercio, son de tamaño reducido y su perfil es poco innovador o tecnológico. Así se desprende del reciente análisis de la Confederación Española de Sociedades de Garantía (SGR-Cesgar) que analiza la situación de acceso financiero de las pymes. El informe, realizado con una muestra de 600 entrevistas, revela que la distribución sectorial y el tamaño del negocio condicionan su estructura financiera.

El documento destaca datos relevantes que ayudan a contextualizar los datos sobre dificultades a la hora de acceder a financiación. Entre ellos, figura el sesgo creciente de las pymes hacia el sector servicios. Cesgar apunta a que el 75,4 por ciento de ellas ya se encuentra en él. Las ramas de comercio y servicios personales y servicios a empresas concentran, asimismo, la mitad de los negocios (25,9 por ciento y 23,4 por ciento, respectivamente). Además, el informe refleja un elevado aumento de pymes en la rama de servicios a las empresas, en las que se contabiliza un crecimiento de 72.000 compañías más que hace un año. Por el contrario, la pyme tiene poca presencia en el sector industrial.

El informe pone de relieve también su reducido tamaño tanto en niveles de empleo como de facturación. Más de la mitad, el 56,4 por ciento, son empresas sin asalariados y, de ellas, la mayor parte de trabajadores autónomos. El porcentaje de microempresas (empresas con menos de diez trabajadores) se eleva hasta el 95,7 por ciento. La empresa de 10 a 49 trabajadores representa el 3,7 por ciento del total y la mediana (50 a 250) tan sólo el 0,6 por ciento.

Además, en el último año ha aumentado el número de empresas de menor tamaño (de un solo empleado), que puede responder tanto a empresas de nueva creación como a un descenso en los niveles de actividad de las empresas que con algún empleado no lo han podido mantener.

Respecto a factores claves de competitividad, como la innovación y la internacionalización, los resultados son similares a los del ejercicio anterior. El porcentaje de pequeñas y medianas empresas que invierten en innovación es muy limitado, el 18 por ciento. Y de ellas, la mayor parte considera que no es fundamental para su facturación. Piensan que la cuenta de resultados vinculada a la innovación es igual o inferior al 20 por ciento. En cuanto la internacionalización, el porcentaje de pymes exportadoras, se sitúa en torno al 7 por ciento, un valor similar al del pasado año.