La-crematomaníaSolicitar un préstamo para cubrir la necesidad de circulante para cambiar elstock es una de las operaciones más comunes por las que las pymes se acercan a los bancos para pedir financiación. También lo son la necesidad para hacer frente a una gran inversión o comenzar las tareas de exportación. Sin embargo, uno de los requisitos principales que exigen las entidades es un aval que garantice la devolución de la deuda, y es en ese punto donde comienzan las complicaciones para las compañías. En este sentido, las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) actúan como intermediarios entre los bancos y los negocios para acceder a préstamos con mejores condiciones.

Al contar con el colchón de las SGR, las pymes cuentan con menores tipos de interés y mayores plazos para la devolución del crédito bancario. Además, también pueden recibir asesoramiento, formación y promoción de sus proyectos. «Nuestro propósito es ser lo más cercanos posible a las pymes. Analizamos con ellas el proyecto y trabajamos para aprobar operaciones con condiciones que puedan asumir. El tiempo de devolución es un elemento diferenciador, fundamental, a veces mucho más que el coste», explica José Rolando Álvarez, presidente de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (Cesgar).

Actualmente, hay 22 entidades de este tipo que cubren prácticamente todo el territorio español. Algunas de ellas están experimentando procesos de fusión, tras la aprobación de la Ley de Emprendedores que exigía a las SGR un capital mínimo de 10 millones de euros y 15 millones de euros en recursos propios. Estas medidas se plantean para afrontar una expansión del crédito y que estas instituciones ganen visibilidad entre las pymes.

Estas entidades actúan a nivel regional y para diferentes sectores. Para contar con su ayuda el empresario debe presentar de manera detallada la operación para la que desea financiación, ya que lo primero que se realiza es un análisis profundo del proyecto para conocer su viabilidad. La documentación varía según el tipo de ayuda que se solicita. Por ejemplo, Avalmadrid, que actúa en la Comunidad de Madrid, diferencia entre financiación general, bonificada y garantías ante terceros. Si lo que se desea es comenzar la internacionalización de la pyme, algunos de los documentos que se solicitan son la memoria del proyecto, el plan de inversión o previsión de resultados a tres años.

Para contar con el aval, la empresa debe ser socio partícipe de la SGR y aportar capital, como mínimo de una acción, siempre en proporción del servicio prestado. El importe se puede reembolsar cuando el plazo de la operación haya acabado.

Para contar con el aval, la empresa debe convertirse en socio partícipe de la entidad Los retos son reducir el coste de la financiación y minimizar el riesgo de los financiadores

Las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) actúan como intermediarias entre los bancos y las pymes para que éstas consigan financiación con unas.