Las pequeñas y medianas empresas españolas tienen ante sí un gran reto en los próximos años: Hacer crecer sus negocios en un entorno dominado por la incertidumbre, la volatilidad y la complejidad. Así lo destaca Hilario Albarracín, presidente de KPMG en España como introducción a un detallado informe sobre las perspectivas económicas españolas en el que también participa la Confederación Españolas de las Organizaciones Empresariales (CEOE). El documento, publicado esta misma semana, denota un «moderado optimismo» en el crecimiento de la economía española.

Sólo cuatro de cada diez empresarios opina que la economía mejorará en 2017. De hecho, aunque más de un tercio de los encuestados califica la coyuntura actual de «buena», el 56% considera que la buena evolución de algunos datos macroeconómicos aún no ha terminado de trasladarse a la economía real. Por comunidades, el optimismo moderado es muy diferente. Frente a los empresarios de las islas Baleares, donde un 75% cree que la situación actual es «buena» o «excelente», existen autonomías como la asturiana y la extremeña que perciben con mayor pesimismo la actual coyuntura. Parte de esta divergencia en la percepción de la economía descansa en las diferentes sensaciones que se dan por sectores, dado que es el Turismo donde mejores vibraciones se perciben.

Si el optimismo es moderado en las perspectivas económicas, hay mejores perspectivas en cuanto a la evolución de las empresas. El estudio revela que la mayor parte de las compañías prevé aumentar su facturación, plantilla e inversiones. En este último capítulo, irán dirigidas a implantar nuevas herramientas tecnológicas. Así lo afirma el 59% de los encuestados. Los recursos humanos también coparán buena parte de las inversiones. Ello, se explica, apuntan en el documento de KPMG, a que los empresarios españoles confían en que aumentarán su plantilla, aunque sea de forma leve, con lo que aumentará y, de igual forma, se precisará reforzar la formación de los actuales profesionales con el propósito de reducir la brecha entre las habilidades que requiere una organización y aquellas de las que dispone.