Según un estudio de CB Insights, la segunda causa de muerte en startups, tanto a nivel nacional como internacional, es la falta de tesorería. La restricción al crédito es una realidad insalvable para las PYMES en sus fases más incipientes, limitando el crecimiento de la empresa y su viabilidad futura. No obstante, si los proyectos son viables e innovadores pueden ser financiados por entidades públicas. Uno de estos ejemplos son los préstamos ENISA, que ocupan una posición de liderazgo en el mercado español del préstamo participativo, salvando el difícil acceso a la financiación ordinaria en las fases iniciales de la empresa.

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