Tras 7 años de preparación, uno de retraso y con una aplicación desigual en Europa, entra en vigor la normativa europea MiDIF II. Estos días las gestoras y los bancos se apuran a recordar a sus clientes lo imprescindible de contar con el código LEI para poder operar en los mercados financieros a lo que hay que añadir la firma de una notificación por medio de la cual las operaciones de compra/venta de divisa al contado y a plazo que estén vinculadas a la actividad de comercio internacional y que por lo tanto se liquidan por entregables quedan fuera de este marco regulador.

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