El Parlamento navarro aprueba por unanimidad beneficios fiscales para las Sociedades de Garantía con el fin de facilitar la financiación a las pymes

El Parlamento Navarro ha mostrado su apoyo incondicional a las Sociedades de Garantía (SGR). Esta misma semana ha aprobado por unanimidad la modificación de una ley foral de 1994, en lo referente a los beneficios fiscales de las SGR. La Ley, tramitada por el procedimiento de urgencia, según informa el Parlamento, tiene por objeto facultar el acceso de las Sociedades de Garantía (SGR) a los beneficios fiscales existentes en Navarra para favorecer la financiación a las pequeñas y medianas empresas (pymes).

Dicho apoyo estaba limitado a las SGR sujetas a normativa del Impuesto sobre Sociedades en lo referente al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos, condición que se elimina al entender que resultaba perjudicial para las pymes, al cercenar sus posibilidades de acceso a crédito o repercutir los costes derivados de la no aplicación de las exenciones tributarias.

La Ley amplía los beneficios fiscales existentes en la actualidad. De hecho, la exención afectará no sólo a los documentos de constitución, sino también a los de cancelación. La normativa abarca toda la relación jurídica que une a la SGR con la empresa a la que se aprueba el aval.

En la actualidad, las sociedades de garantía que operan en Navarra son Elkargi y Sonagar. El respaldo navarro hacia estas dos SGR también se reflejó esta semana al aprobar el Gobierno navarro un acuerdo que autoriza a la sociedad pública Sodena a ofrecer cobertura parcial a ambas.

La medida, según informa el Diario de Navarra, facilitará el acceso a financiación por parte de las pequeñas y medianas empresas y los autónomos. Navarra reconoce con ambas iniciativas el papel esencial de las SGR, dado que respaldan a las pymes a acceder a crédito y en mejores condiciones. Las sociedades de garantía avalan a las pymes antes las entidades financieras que por falta de garantías no podrían obtenerla de otra forma, y con ello, favorecen la obtención de tipos de interés y plazos de devolución de préstamos más favorables, al disminuir los costes de financiación.