Madrid albergará la XXV Asamblea de la Asociación Europea de Instituciones de Garantía (AECM) en junio del próximo año, según adelantó su presidente, el austriaco Bernhard Sagmeister, durante la reunión anual de las sociedades de garantía que se ha celebrado en Oporto recientemente. Un anuncio que tuvo como acto simbólico la cesión del testigo más representativo de este tipo de cumbres, una campana grabada con el logotipo de la agrupación y la leyenda «Madrid 2017».

No es la primera vez que la capital española acoge esta cita, la primera, pero también la décima cumbre de AECM ya se celebraron en Madrid. En 2017, además, se vivirá en la capital de España se celebrará el 25 aniversario de la Asociación que agrupa a 42 entidades, entre ellas la Confederación Española de Sociedades de Garantía (Cesgar), bancos de desarrollo y socios de 21 países del viejo continente.

La Asociación Europea de Instituciones de Garantía (AECM) nació en 1992 con el propósito de buscar los intereses comunes de sus miembros y, por encima de todo, de consolidar el papel de las sociedades de garantía como un instrumento esencial para potenciar a las pequeñas y medianas empresas europeas.

Compuesta por países en su mayor parte de la Unión Europea, además de Bosnia, Serbia, Rusia y Turquía, la AECM engloba a casi 3 millones de empresas, con un volumen de garantías vivas de más de 80.000 millones de euros.

En la última reunión celebrada en la ciudad portuguesa bajo el título «Puentes hacia el futuro. La sucesión en las empresas familiares», su presidente apuntó algunos de los retos que debe afrontar el sector en los próximos años. Entre ellos destaca, ganar peso en los sistemas financieros de los diferentes países con participación en la AECM con la finalidad de ofrecer una mejor respuesta a las necesidades de financiación de las pequeñas y medianas empresas (pymes), con especial atención a las de menores dimensiones o micropymes. Sagmeister, al hilo de este asunto, ha establecido como objetivos a corto plazo hacer al sector más fuerte a partir de una ampliación de la base de socios.

Durante la cumbre, que reunió a representantes de 32 países de todo el mundo, se planteó la importancia de reforzar el suministro de crédito a las pymes a través de redes de garantías potenciadas o de ampliar en nuestro continente la red de cooperación con asociaciones bancarias europeas e instituciones empresariales. Junto a ello, también se puso en común experiencias sobre transmisiones entre empresas familiares desde una perspectiva de los negocios, una óptica financiera y un planteamiento internacional.

La delegación española estuvo muy presente en la cumbre portuguesa de las SGR. Entre los ponentes estuvo Pedro Pisonero, vicepresidente de AECM y director general de Iberaval, quien recalcó el elevado peso de la financiación bancaria que persiste en Europa. Pisonero, durante su intervención, apostó por fórmulas para rebajar los costes en el acceso al crédito por parte de las pymes europeas.