La nueva Ley de Autónomos incluye nuevos derechos para los trabajadores por cuenta propia, pero también deja en el tintero algunas de las viejas reivindicaciones de los colectivos de autónomos. Han pasado diez años desde la última reforma de la norma que afecta a estos trabajadores, y tras esta década en que las asociaciones no han dejado de reivindicar mejoras para su situación está a punto de aprobarse una normativa que no satisface a todos, aunque es indudable que conlleva algunas mejoras.

 

El presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, considera que «es una gran ley, llena de normas concretas que generará empleo y mejorará la protección social y la actividad del sector autónomo».

 

En cambio, otros colectivos como la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) duda de su eficacia y considera que la ley de medidas urgentes sólo debe ser «un preámbulo» de un cambio real para los autónomos. Su secretaria general, María José Landaburu, sostiene que «la ley introduce medidas positivas pero de muy corto alcance que para nada cambian unas condiciones laborales de los autónomos que hoy no atienden al sentido común».

 

La normativa incorpora iniciativas como la posibilidad de compatibilizar al cien por cien la jubilación y el trabajo para quienes tengan empleados a cargo. En la actualidad, se cobra el 50 por ciento de la pensión. Además, se establece un 20 por ciento de deducción de los gatos de suministros de agua, luz, electricidad y telefonía cuando el autónomo trabaja desde casa.

 

De igual forma, se amplía la tarifa plana de 50 euros de seis meses a un año y se podrá reemprender con tarifa plana tras dos años de haber interrumpido la actividad. Antes había que esperar cinco años. Los autónomos podrán cambiar hasta cuatro veces al año su base de cotización para adecuarla mejor a los ingresos, y se devolverá de oficio el exceso de cotización de las personas en pluriactividad sin que sea la persona la que deba solicitar su devolución.

 

Las mujeres que se reincorporen tras la maternidad contarán con tarifa plana y exención del cien por cien de la cuota de autónomos durante un año por cuidado de menores o dependientes. Frente a estas medidas, habrá que esperar para algunas medidas como la prestación por cese de actividad o que la cotización del autónomo esté vinculada a los ingresos reales.