Fuente: http://www.abc.es/

El acceso al crédito ha mejorado en España. Los informes publicados por el Banco de España muestran una recuperación de los préstamos desde finales de 2013, un cambio de tendencia que ha sido posible gracias a la recuperación económica. Las últimas medidas del Banco Central Europeo (BCE) –bajar los tipos de interés al o%, incrementar la penalización del depósito–, además, pueden suponer un nuevo empujón a este tipo de financiación.

Tanto empresas como familias se ven beneficiadas por la situación. Los planes Draghi han abaratado un 30% el crédito a las empresas españolas yhan permitido una mejora en el acceso al préstamo de los hogares. Los bancos han mejorado su solvencia y han iniciado un proceso de reestructuración que les ha permitido abrir el grifo del crédito.

«En el último año, según nuestros datos, la demanda de financiación se ha mantenido estable y el acceso a ella ha mejorado, ya que el 60% de los solicitantes consiguió el producto por el que había preguntado. Y el 50% lo obtuvo en la primera entidad donde acudió», asegura Mónica Ruiz, analista de Bankimia, un comparador «online» de productos bancarios. También se ha incrementado la oferta. Según Bankimia, en 2015 se estrenaron 74 créditos al consumo y en lo que va de año ya se han añadido otros cuatro.

Las condiciones para lograr un préstamo se han mantenido en los últimos años. Los ingresos periódicos del usuario que solicita el crédito siguen siendo determinantes para las entidades y es necesario acreditarlos mediante nóminas o contratos de alquiler. Además, también se comprueba qué bienes posee el cliente y su situación financiera, reflejada en la última declaración de la Renta llevada a cabo. En el caso de ser trabajador por cuenta propia, el cliente deberá incluir en su petición el adjuntar una fotocopia del documento de alta de autónomo, la última declaración anual del IVA y los últimos pagos fraccionados de IRPF e IVA.

Hay que tener en cuenta que los bancos comprueban el historial crediticio de sus clientes. Por ello, si se figura en un fichero de morosidad será imposible obtener financiación. Desde Bankimia aseguran que, además de estos requisitos, distintas entidades han comenzado a solicitar que el usuario sea cliente del banco. «El descenso en los intereses que aplican se contrastan con las vinculaciones que hay que contratar al pedir un préstamo», explican.

Otras vías

De igual forma, según el comparador, los bancos piden con cada vez más frecuencia que el usuario contrate un servicio adicional para conceder el préstamo. En cambio, han reducido sus peticiones de avales.

En el caso de que no consigamos acceder a un crédito a través de una entidad, contamos con distintas alternativas. Una de ellas son los micropréstamos, pequeñas cantidades de dinero (menores a mil euros) que son devueltos en uno o dos meses y que suelen reclamar menores requisitos de solvencia. Las nuevas tecnologías han permitido una rápida difusión de este tipo de financiación, que han permitido a muchos consumidores acceder a préstamos a través de vías ajenas a la banca.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos suelen ir acompañados de intereses altos, una circunstancia que ha sido denunciada porasociaciones de consumidores en varias ocasiones. Además, también se ha cuestionado si su publicidad es engañosa o la escasez de requisitos que mantienen.

Sergio Aranguren, portavoz de la Asociación Española de Micropréstamos (Aemip), asegura que estos productos se encuentran en «un mercado de nicho, donde se requiere una solución puntual a un problema puntual». Desde Aeimp sostienen que han aprendido en los últimos años a «identificar mejor al cliente que va a realizar un uso adecuado del producto» y prevén un incremento de la demanda de este tipo de préstamos en el futuro.

«Al contrario de lo que puede parecer no es un producto estacional y su crecimiento no está relacionado con la crisis sino con ser una nueva alternativa. Está relacionado con un cambio cultural de los consumidores», afirma Aranguren.

Sea como fuere, estos usuarios se lo piensan dos veces antes de pedir financiación. «Los años de la crisis han incrementado la cautela y ahora debemos estar muy seguros para endeudarnos», asegura Ruiz. El propioBanco de España aseguró en septiembre del año pasado que «no es previsible ni deseable, en todo caso, que se alcancen cifras –de crédito- próximas a las de la etapa expansiva, que llevaron a la acumulación de desequilibrios de distinta naturaleza y aumentaron la vulnerabilidad de la economía española a desarrollos adversos».

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