Este nuevo año trae dos nuevas regulaciones internacionales, PSD2 y IFRS9, que tendrán un fuerte impacto en la banca. La primera mejorará las condiciones de los usuarios de medios de pago, reduciendo las comisiones que pagan y, con ellas, el margen de beneficio de la banca en estas operaciones. La segunda exigirá a los bancos que controlen su buena calidad crediticia, para lo que deberán utilizar una nueva metodología de cálculo. Ello les obligará a aumentar sus provisiones en un 13% de media, de acuerdo con la Autoridad Bancaria Europea. En el caso español, esto se traduce en una horquilla de entre 2.000 y 7.000 millones de euros, según la fuente que se consulte.

Fuente: https://cincodias.elpais.com