Las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) se han convertido en una oportunidad para la financiación de pymes, autónomos y emprendedores durante las crisis. Ahora, en plena recuperación económica, estas entidades quieren tener también un papel clave en acercar el crédito al tejido productivo y contribuir a la creación de empleo.

Ésta ha sido una de las principales conclusiones del Observatorio organizado por elEconomista bajo el título Financiación alternativa a la banca. El papel de las Sociedades de Garantía, celebrado el pasado lunes, 1 de junio.

En él participaron algunos de los representantes de las principales SGR de nuestro país, como José Rolando Álvarez Valbuena, presidente de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproproca (Cesgar) e Iberaval; Antonio Vega Pérez, vicepresidente de Cesgar y director general de Avalunión; Josu Sánchez, presidente de Elkargi; y Juan Luis Fernández-Rubíes, director general de Avalmadrid, en un encuentro moderado por el delegado de elEconomista en Castilla y León, Rafael Daniel.

«Las pymes generan el 80% del empleo de nuestro país. En cambio, siguen sin tener acceso al crédito, por eso tenemos que plantearnos si estamos aprovechando realmente el potencial de la economía española para crear empleo», reconoció Álvarez Valbuena.

Siguiendo esta línea, el presidente de Elkargi defendió que «si cada pyme española creara un empleo, se acabaría el paro», a la vez que destacó la oportunidad que ofrecen las SGR para que pymes y autónomos consigan financiación en las mejores condiciones financieras y de plazo. Una idea que también compartió Fernández-Rubíes: «Estamos para cubrir todo el amplio espectro de financiación». De esta forma, este tipo de sociedades avalan al tejido productivo ante los bancos para «resolver los problemas de circulante, los anticipos de facturas de organismos o empresas de mayor tamaño que no están cobrando, para hacer inversiones en el largo plazo, así como dar avales frente a la Administración o frente a terceros», recalcó Fernández-Rubíes.

Estos objetivos vienen avalados por los datos. Y es que, tal y como afirmó Rolando Álvarez, «las SGR son un fenómeno que ha demostrado su utilidad, porque a lo largo de estos años más de 116.000 pymes han obtenido financiación de alguna SGR, una situación que ha permitido mantener más de 650.000 empleos». Respecto a las exigencia que estas sociedades imponen a sus avalados, Josu Sánchez afirmó que «no somos una ONG y es necesario mantener unas normas prudenciales a la hora de dar financiación», pero «el 80% de las operaciones que nos llegan se aprueban». Con esto, el presidente de Elkargi SGR quiso hacer hincapié en que «no pedimos tantas garantías cuando el proyecto es bueno».

Durante la jornada también hubo tiempo para la reflexión sobre las diferencias entre trabajar con este tipo de entidades y las bancarias. «Una SGR no es un banco, por tanto no exigimos el mismo tipo de garantías que ellos y, lo primero en lo que nos fijamos es en la viabilidad del proyecto», aseguró Álvarez, quien añadió también que «no tenemos que estar haciéndolo mal cuando tenemos una morosidad manifiestamente inferior a la de las entidades bancarias». Y es que según Álvarez «la morosidad en el sistema financiero no es una cuestión de pymes ya que éstas pagan sus créditos».

Pero los aspectos relacionados con las garantías que se piden o las restricciones a la financiación no son las únicas diferencias que existen en la relación del cliente con estas sociedades frente a los bancos. Así lo aseguró Vega Pérez: «Cuando un emprendedor habla con nosotros sale convencido de que somos su verdadero aliado porque le preguntamos por sus necesidades y nos casamos con ellos para muchos años». En este sentido, asegura que la relación es más eficaz que la que se puede llegar a tener con cualquier banco, «que siempre va a buscar algún tipo de interés».

La fidelidad es otro de los parámetros diferenciadores, tal y como reconoció Vega. «Los clientes repiten en la financiación, por lo que el grado de confianza y lealtad es muy importante en este sector».

Pero, además de la visión que los emprendedores, autónomos y pequeños empresarios tienen de las Sociedades de Garantía Recíporoca, la jornada también sirvió para sacar a la luz la idea que los propios bancos tienen sobre este tipo de sociedades. «Nos ven como unos aliados solventes para ayudar a este tipo de empresas a obtener financiación», subrayó Álvarez. Y es que, tal y como se reflejó durante la jornada, a nivel sectorial, prácticamente el 100 por cien de las entidades financieras de España tienen algún convenio con estas sociedades.

Riesgo cero para el banco

En palabras de Álvarez, «gracias a que nosotros avalamos esa operación, el banco tiene un riesgo cero y, por tanto, conseguimos precios más baratos de los que obtendría esa misma empresa en una relación directa con la entidad. Por último, hacemos la gestión de la posible morosidad, porque cuando se produce un impago el banco nos lo traslada y nosotros tramitamos el cobro o restructuramos la deuda de esa pyme o emprendedor para ayudarle». De esta forma, el mayor valor que este tipo de sociedades puede aportar a un banco es el de la tranquilidad, tal y como defendió Josu Sánchez. No obstante, las SGR denuncian que el Gobierno no puede exigirles las mismas obligaciones que una entidad bancaria porque no podrán hacer frente a ellas.

Con estos objetivos, desde las SGR pretenden fomentar algo que consideran de «justicia social», que el acceso al crédito sea igual para todos, tal y como defendió Álvarez. «Hoy en día no tener oportunidades de financiación supone vivir excluido. Por eso, tanto las entidades financieras como el Gobierno o nosotros mismos debemos trabajar para que cada vez más empresas tengan acceso al crédito de forma razonable». En palabras de Fernández-Rubíes, «las condiciones económicas para las pymes se han visto mejoradas cuando ha habido crédito, pero la liquidez no lleva aparejado el acceso a la financiación». Con ello se refirió a la dificultad de acceso al crédito que sigue existiendo más allá de la liquidez que «en este momento está en el sistema». Por eso, Álvarez Valbuena reconoció que su trabajo es «atender a las empresas cuando el mercado falla y así crear empleo. Nunca hemos sido más necesarios».

En este sentido, Vega Pérez declaró que, aunque no son la solución para crear puestos de trabajo si pueden aportar mucho, especialmente entre micropymes y autónomos, los sectores que más empleos están creando. En esta línea, Fernández-Rubíes aseguró que la labor de estas sociedades está beneficiando a más de 1.800 emprendedores al año, una cifra que lleva aparejado entre 7.000 puestos de trabajo.

Por su parte, Josu Sánchez aseguró que también están contribuyendo a «incrementar la dimensión de las compañías», uno de los principales problemas industriales de nuestro país. «Tenemos que ayudar a las pequeñas empresas a unirse para que así puedan acometer nuevos proyectos y salir al exterior» añadió.

Oportunidad histórica

Sobre fusión también se habló en el ámbito de las propias Sociedades de Garantía Recíprocra. «Si nos uniésemos, tendríamos una gran potencia», subrayó el presidente de Elkargi SGR.

El sector ha firmado un plan estratégico muy ambicioso, por el que preveén doblar el número de pymes a las que dan servicio hasta alcanzar las 25.000 y duplicar el riesgo formalizado hasta los 1.400 millones. «Ésta es una oportunidad histórica en España para el sistema de garantías», reconoció Álvarez.

Durante el Observatorio también se dejó ver el escaso conocimiento que la opinión pública tiene de ellas. «Las SGR españolas podemos dar bastante más dinero del que aportamos a las pymes. Si no los damos es porque no nos lo piden más, ya que no nos conocen». Otro de los factores todavía a superar, según Josu Sánchez, es que «hace falta una reactivación industrial y de proyectos. Cuando esto suceda, las SGR van a tener una gran importancia en el desarrollo de autónomos y pequeñas y medianas empresas».

El Observatorio también concluyó que existe una gran diferencia, desde el punto de vista cultural, entre este tipo de sociedades y las entidades bancarias: mientras que una pyme puede ser cliente de un banco, en una SGR es a la vez cliente y socio» reconoció Fernández-Rubíes.

Otro de los retos a afrontar es la capacidad de las SGR para poder apoyar proyectos de internacionalización, uno de los puntos claves para el crecimiento de nuestro país. Tanto es así que uno de los problemas más comunes a los que se enfrentan este tipo de sociedades es que en muchos países sus avales no son reconocidos por las entidades extranjeras. Por eso, en la jornada se hizo hincapié en trabajar de la mano de organismos como el ICO para lograr un estatus jurídico que les permita dar avales en el exterior.

Apoyo de la Administración

Para afrontar todos estos retos los ponentes solicitaron la ayuda de la Administración. Igualmente, pidieron a los organismos públicos más ayuda para darse a conocer y para poder abordar el buque de los fondos europeos.

En este sentido, José Rolando Álvarez Valbuena, defendió una alianza con la Administración para «ir juntos a Europa para lograr fondos para las pymes españolas». En este contexto, remarcó que «hay muchísimo dinero de la UE para estas pequeñas y medianas empresas, pero para conseguirlo necesitamos el paraguas del Estado». Álvarez recordó que es el momento de atinar con propuestas certeras porque «en este momento, en Europa, los fondos se asignan por criterios competitivos».

Las ayudas a emprendedores son otros de los desafíos a los que se enfrentan las SGR. Y es que, aunque el número de emprendedores creció durante el pasado año un 20%, este sector todavía representa sólo un 11% de sus avales. «Fomentar el emprendimiento es uno de nuestros objetivos», reconoció Álvarez Valbuena. Por su parte, Vega Pérez añadió que en este sentido «podemos ayudar no sólo desde el punto de vista financiero sino también de la sensatez. No tener ánimo de lucro nos lleva a no tomar decisiones mercantilistas y podemos decir que no a los proyectos que consideramos inviables». En este sentido, Férnandez-Rubíesrecordó que «entre 2.000 y 2.500 nuevas empresas se van a beneficiar este año de una financiación de entre 150 y 175 millones, sólo en el ámbito de emprendedores».

En resumen, las oportunidades que estas entidades pueden generar hoy en día no son nada despreciables si tenemos en cuenta que en el primer trimestre del año crecieron un 22%. «Tenemos demanda y productos perfectamente alineados con las necesidades de las pymes y también contamos con el apoyo de la banca y de las instituciones públicas», defendió Álvarez, quien añadió que «las SGR van a dar todo el dinero necesario y en unos plazos que permitan devolverlo».

De esta forma, defiende que están permitiendo la financiación a ocho años con rondas de entre 80.000 y 90.000, una cifra que el sistema financiero de hoy en día no está siendo capaz de obtener, tal y como se pudo apreciar durante la jornada.

Leer más: Las SGR, un trampolín para el acceso a la financiación de pymes y emprendedores – elEconomista.es http://www.eleconomista.es/interstitial/volver/256320622/gestion-empresarial/noticias/6767950/06/15/Las-SGR-un-trampolin-para-el-acceso-a-la-financiacion-de-pymes-y-emprendedores.html#Kku8IMcvlQ7k1Z2l