El sistema de sociedades de garantías recíprocas existente en España apenas representa una pequeña cantidad del entramado de la financiación dirigida a la actividad empresarial, pero quiere crecer y, aunque considera que su intervención como entidad de carácter público solamente debe notarse en los casos que no pueda resolver el mercado, su presidente, el empresario José Rolando Álvarez Valbuena, anunció ayer que el plan estratégico previsto pretende llegar a otras 50.000 empresas pequeñas y medianas españolas entre este y el próximo año, lo que supondría un importante crecimiento ya que, hasta la fecha, casi 120.000 proyectos empresariales en España se han desarrollado con iniciativas avaladas por las sociedades organizadas en torno a los propios empresarios. Una pequeña cantidad, inferior al 10% del total de pymes existentes, recordó ayer Álvarez Valbuena en su conferencia en la jornada ‘Las sociedades de garantía como soporte para la financiación de las pymes’ organizada en Valladolid por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (Cesgar), la SGR de Castilla y León y La Rioja Iberaval y El Norte de Castilla.

José Rolando Álvarez destacó en su intervención que en España se calcula que en torno a 300.000 proyectos empresariales carecen de cualquier acceso a la financiación en un país donde se registra un total de 3,2 millones de empresas de las que solamente 1,5 millones tienen trabajadores. A diferencia del resto de Europa, en España solamente 4.000 compañías cuentan con más de 250 empleados en plantilla, mientras que el gran volumen de empresas, las pequeñas y medianas, suponen 1,2 millones con menos de diez empleados en plantilla. Así, a los 300.000 proyectos empresariales sin acceso al crédito se pueden sumar otros 100.000 a los que solamente se les da financiación mediante una garantía real, como por ejemplo, la vivienda familiar. «Del total de pymes, que son las que de verdad crean empleo, unas 400.000 tienen restricciones o imposibilidad de llegar al crédito. España crece con una losa de hormigón colgada del cuello, porque casi la mitad de las empresas que crean empleo no tienen acceso a una financiación adecuada», manifestó el también presidente ejecutivo del holding empresarial Grupo Norte. «Los españoles hemos hecho un esfuerzo y hemos puesto dinero público para conseguir que nuestros bancos fueran solventes. Ahora los son, incluso de los de mayor solvencia del mundo y cuentan también con toda la liquidez del mundo, lo que falta es que el crédito fluya hacia las pymes», expuso. «Es verdad que es un problema europeo, pero España en este esquema es el país de las pymes, de las micropymes, matizó y recordó cómo el plan del presidente de la Comisión Europea tiene como tercera prioridad la financiación a las pequeñas y medianas empresas. «Y eso solamente se puede hacer mediante ayudas públicas, de forma que tanto las SGR como el ICO cubren los fallos del mercado, y hoy el mercado en España no cubre a las pymes que necesitan acudir al crédito para poder invertir», justificó el representante del mundo empresarial. Y surge además otro problema: que las pymes que sí son solventes, aquellas que pueden acudir al crédito, «obtienen ahora financiación a precios realmente bajos, lo cual no es bueno, porque las entidades que los prestan no obtienen los beneficios suficientes de su negocio recurrente», explicó.

Las veinte SGR que funcionan en España prevén para este año alcanzar una cifra de 1.300 millones de euros en operaciones formalizadas «una parte pequeñita de la solución», apuntó Álvarez, quien comentó cómo desde Cesgar se mantiene en la actualidad de media un 14% de solvencia, muy por encima del 8% que exige el Banco de España «nos falta riesgo», dijo y expuso en este sentido cómo estas entidades «tenemos que ser capaces de resultar más útiles, por nuestra capacidad para entender el riesgo empresarial», argumentó. «Somos, un sistema eficiente en la asignación de recursos», agregó convencido.

La estrategia de Cesgar pasa ahora por incrementar su comunicación, de forma que pueda crecer en operaciones con un 25% más de empresas este año y un porcentaje similar el siguiente para incrementar las operaciones hasta 1.500 millones.

PRESENCIA UTILIDAD EFICACIA CREADORES DE EMPLEO TRANSPARENCIA «El 85% de las operaciones se aprueban, y si no hay más, es porque no tenemos demanda», admitió.

Álvarez Valbuena no quiso terminar sin hacer una referencia expresa a la sociedad Iberaval, que ha pasado a contar con 23.000 socios en la actualidad. «No somos un banco, somos una institución sin ánimo de lucro que busca facilitar financiación a las empresas de la comunidad. El 80% de la financiación en Estados Unidos es de origen no bancario. En Castilla y León hemos crecido el 27% en operaciones este año sobre el anterior, porque hay empresas que quieren invertir, pero persisten las dificultades de acceso a los mercados financieros para muchas pymes, y eso que en su día, las empresas aplicaron expedientes de regulación de empleo (Ere) para salvar a la compañía. Hoy, son también las empresas, no los políticos, los que contratan trabajadores, porque lo que más ilusiona a un empresario es poder contratar a más empleados, y a esos es a los que cada jornada atiende Iberaval», manifestó José Rolando Álvarez. «Tenemos la vocación de ser excelentes y utilizar con eficiencia y eficacia el dinero de los castellanos y leoneses. Financiamos todos, todos los proyectos viables», concluyó el máximo representante de las SGR españolas.

El presidente de Iberaval y de la agrupación nacional de sociedades de garantías recíproca reclama transparencia en la gestión de estas entidades

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