Fuente: http://www.eleconomista.es

La nueva Elkargi, fruto de la integración de las sociedades de garantía recíproca Elkargi y Oinarri, se ha colocado en un eje central de la economía vasca sin que por el momento se esté percibiendo públicamente la relevancia que ha adquirido en el nuevo mapa de la financiación empresarial. Se ha convertido en el minimizador de riesgos para las inversiones de entidades colectivas, EPSV, fondos soberanos o incluso del ahorro de particulares. Además, Elkargi quiere jugar también un papel relevante en la reflexión del sector de las SGR sobre su futuro y su consolidación.

Es buen momento para preguntar, ¿cómo se ha comportado 2016?

Está siendo un año de inversión empresarial, de dinamismo. Aunque en el último cuatrimestre se nota cierta ralentización. Los bancos también constatan menos demanda de crédito. En cualquier caso, tanto Elkargi como Oinarri estamos cumpliendo con los objetivos previstos; conjuntamente pensamos en un crecimiento que ronda el 18 por ciento en la formalización de avales, lo que supone un volumen de unos 295 millones de euros para la financiación.

¿Qué pasos quedan para culminar el proceso administrativo para la fusión de Elkargi y Oinarri?

Esperamos tener todas las autorizaciones antes de que finalice el año ?CNMC y Ministerio de Economía, Industria y Competitividad- y empezar como la nueva entidad el primero de enero. Con esta operación, Elkargi, que ya era líder absoluto en el Estado, ahora la posición es mayor con cerca de 1.000 millones en avales en vigor y una solvencia del 15 por ciento.

¿Qué les movió a plantear la integración de Elkargi y Oinarri?

Todo empezó hace año y medio. Vimos que lo lógico era sumar. Éramos dos organizaciones con culturas y negocios complementarios. Elkargi se había focalizado en pymes del segmento medio alto y Oinarri en las pymes del segmento medio, bajo, autónomos y economía social. Además, teníamos los mismos proveedores y no tenía mucho sentido empezar a competir ambos por el mismo mercado, máxime ante los cambios que se han producido, con los sobrecostes regulatorios que estamos obligados a asumir.

¿Sobrecostes regulatorios?

La crisis ha llevado al regulador a reforzar las exigencias de gobernanza, profesionalización de consejos de administración, el establecimiento de supervisores internos y externos, etc. Todo eso genera muchos gastos de estructura, eleva mucho los costes de funcionamiento. Ir por separado era duplicar estructuras, duplicar costes.

¿Considera que, al igual que en el resto del sector financiero, en las SGR se van producir más concentraciones o fusiones?

Es complicado. La mayor parte de las SGR tienen un ámbito de actuación autonómico, muy ligados a los Gobiernos locales, que les apoyan con los reafianzamientos o con apoyos a su solvencia. No sé si se producirán nuevas fusiones, pero lo que sí está claro es que tenemos que colaborar.

¿Qué tipo de colaboración se podría establecer?

Elkargi es la SGR de referencia en el Estado; pensamos seguir creciendo, pero no en base a quitar mercado a otros. Queremos ser fieles a nuestra filosofía de prestar apoyo a las pymes y en otros territorios puede haber empresas que necesiten el respaldo de una SGR. Si la SGR local, por la razón que fuera, por ejemplo, en operaciones importantes por tamaño o concentración de riesgos, no pudiera prestarle todo el servicio que esa pyme necesita, si no puede llegar, ahí Elkargi puede convertirse en un aliado. Es sabido que a la Compañía Española de Reafianzamiento (Cersa), que comparte riesgo con las SGR, le interesa que existan colaboraciones entre SGR, para lo que tiene previstos coavales y asume más riesgo en las operaciones conjuntas. Aquí no se trata de quitar, se trata de complementar.

¿Es en esta dinámica donde se inscribe el acuerdo de Elkargi con el Gobierno de Navarra?

En Navarra está la SGR local Sonagar. Pero, además, Elkargi y Oinarri tienen acuerdos con el Gobierno foral para compartir riesgos en las operaciones financieras con empresas navarras. Esto demuestra que se puede convivir.

Unas de las incertidumbres para facilitar la fusión de Elkargi y Oinarri fue lograr que Cersa elevase el límite máximo de reaval para una sola SGR. ¿Es suficiente ese nuevo 21 por ciento?

A mí no me preocupa tanto si la limitación se fija en el 21 ó 22 por ciento, aunque pienso que debería elevarse hasta el 25. Lo importante es el debate sobre lo que se necesita para fortalecer el sector de las SGR. El sistema tiene que caminar hacia la potenciación y la solidez de las entidades. Si en Elkargi por dinamismo y solvencia podemos crecer más, no tiene sentido que nos pongan dificultades porque otros vayan más despacio. La solución no pasa por cerrar puertas a la financiación de las pymes, que es el objetivo final.

Desde 2009, con la crisis de liquidez el Gobierno vasco recurrió sistemáticamente a Elkargi y Oinarri para inyectar financiación para las pymes. Estamos hablando de líneas financieras que en conjunto suman más de 1.000 millones?

Con la crisis se produjo un colapso del crédito bancario. El Gobierno vasco reaccionó y vio que la forma de llegar a más empresas, a más pymes, con los recursos económicos de que disponía, era por la vía de los avales. Ahí fue cuando contactó con Elkargi y Oinarri por nuestra experiencia en el análisis y gestión de avales. Asumimos el riesgo. Esos programas permitieron financiarse y continuar en funcionamiento a miles de pymes y autónomos.

¿Tuvisteis que asumir parte del riesgo avalista?

Sí. Fue todo un reto. Como SGR asumimos parte del riesgo, pero hay que tener en cuenta que también están los mecanismos de reafianzamiento del Estado (Cersa), de fondos europeos y del propio Gobierno vasco. Pero en situaciones como esta es donde se demuestra que somos una entidad financiera con un equipo técnico de primer nivel. Y el balance ha sido muy bueno. Se analizó uno a uno cada proyecto y han sido miles. Pero también hubo que denegar avales a los proyectos que no eran rentables económicamente.

Estos programas han hecho que os conozcan muchas más empresas. ¿Se han asociado en masa?

Como suele decir nuestro presidente Josu Sánchez, entre la suma de Elkargi y Oinarri, hay cerca de 15.000 empresas y autónomos socios, mientras que el universo empresarial vasco ronda las 150.000. Elkargi es propiedad de las empresas y su objetivo es el apoyo mutuo entre ellas. Por tanto, deberían estar todas las pymes en nuestro capital. La suma favorece a todos.

¿Solo concedéis avales a los socios? ¿Es muy caro ser socio?

Para acceder a un aval es condición legal ser socio. Pero no es una inversión elevada. Basta con suscribir una participación de 120,2 euros, que contablemente es una inversión, que suma en el activo de la pyme, no un gasto que resta en la cuenta de resultados.

Para que una pyme logre un aval, ¿le vale con tener una acción?

Para pedir un aval vale sólo con ser socio. Si se financia la operación, la pyme tendrá que suscribir participaciones por el equivalente al 4 por ciento de la cantidad avalada. Insisto en que es una inversión en el activo, no gasto.

¿Por qué ese 4 por ciento?

Volvemos al origen. Somos una entidad financiera a la que el Banco de España le obliga a cumplir una serie de coeficientes de solvencia. Ese 4 por ciento es para reforzar nuestro capital y poder conceder avales sin bajar la solvencia.

Ahora que sois más grandes, ¿aspiráis a entrar en el mercado de las grandes empresas, no limitaros a las pymes?

Somos una SGR para financiar pymes, lo que en virtud de la legislación europea implica empresas de hasta 250 trabajadores, 43 millones en activos o 50 millones de volumen de facturación. Nosotros no podemos prestar avales a grupos como CAF, Sener, etc., aunque sí creemos que las grandes empresas también tendrían que estar en el capital de Elkargi.

¿Por qué les tiene que interesar estar en el capital de Elkargi a las grandes empresas?

El mundo empresarial es un ecosistema, formado por grandes y pequeños, en el que todos participan y debe ser sostenible. Por tanto, les interesa mucho. Les debe interesar que haya organizaciones como Elkargi fuertes y solventes, que facilitamos la financiación a todo su tejido de proveedores, a las pymes que trabajan con ellos. A todo el mundo le conviene tener un tejido de proveedores estable y saneado financieramente. Por eso digo que las grandes empresas también tendrían que estar en Elkargi, para reforzar aún más el capital y la solvencia.

¿Cuál es el papel de Elkargi en el nuevo Fondo de Capital Riesgo, creado por Geroa EPSV y la patronal guipuzcoana Adegi?

La crisis ha revolucionado el mercado financiero y las empresas necesitan diversificar sus fuentes de financiación. Al mismo tiempo, los fondos de pensiones, las EPSV, tienen que diversificar sus inversiones y rentabilizar su patrimonio, con unas pautas de seguridad muy estrictas? ¿Pero qué pasa cuando los tipos de interés son muy bajos o incluso negativos? Además, nos encontramos con que el emprendimiento y las nuevas tecnologías son determinantes para generar nueva actividad y empleo. La alianza entre Elkargi, Adegi y Geroa permite ayudar a la financiación de proyectos emprendedores y a minimizar el riesgo inversor. Elkargi aporta su experiencia en el análisis financiero y asume el riesgo de la concesión de avales; Geroa aporta financiación vía capital y préstamos; y Adegi asesoramiento y apoyo técnico.

El Gobierno vasco y la Diputación Foral de Vizcaya anuncian la creación de una especie de ?fondos soberanos? para vincular ahorro local con inversiones locales. ¿Qué le parecen estas iniciativas, máxime cuando implican la participación de Elkargi?

Conjuga dos necesidades. Por un lado, las empresas siguen necesitando financiación a costes competitivos, y por otro los ahorradores necesitan rentabilidad. Los tipos de interés casi en cero están perjudicando a muchas familias que complementan sus ingresos o pensiones con el fruto de su ahorro. Otra vez hay que pensar en cómo conectar ahorro y crédito para empresas y todo ello minimizando riesgos. Este tipo de fondos pueden ser una buena idea.

El que parece estar más avanzando es el ?Fondo de Innovación? de la Diputación de Vizcaya, dotado con unos 100 millones, que ofrece al ahorrador desgravación en el IRPF como rentabilidad. Dicen que irá con el aval de Elkargi y reaval de Innovfin?

Lo que propone la Diputación de Vizcaya es algo similar a una cuenta vivienda, salvando las distancias. El pequeño ahorrador dedica una parte de su capital a este fondo, con una exigencia de permanencia de cinco años, a cambio de que el capital esté garantizado y de una desgravación del IRPF. Después, esos fondos se destinarán a créditos para empresas vascas, con un coste aproximado de un 2,1 por ciento. Conseguimos que los ahorradores tengan una retribución, en este caso por la vía fiscal; y que las empresas tengan unas condiciones de financiación a medio plazo muy favorables, a un interés fijo, que les permite consolidar y dar solidez su estructura financiera.

¿Quién decidirá los criterios y en qué empresas se invierte? ¿Serán inversiones seguras?

Se creará un fondo regulado por la CNMV, orientado a pymes, gestionado por una gestora independiente. Elkargi, con su sistema de reafianzamiento, avalará el 100 por ciento de los préstamos a empresas que salgan del mismo.

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