Esta misma semana la noticia de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha obligado a devolver el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) de la prestación por maternidad dirigía el centro de atención en los derechos de las mujeres trabajadores. La decisión contradice el criterio de Hacienda que considera que la ayuda debe tributar en el IRPF como un rendimiento de trabajo.

Cuando una trabajadora da a luz tiene derecho a 16 semanas de baja, que puede compartir en parte con el padre. Durante este periodo, la Seguridad Social es quien abona el sueldo a través de la prestación de maternidad, que equivale a la base de cotización. El TSJM considera que la prestación por maternidad entra dentro de las rentas exentas que contempla la ley del IRPF.

Situando la maternidad de nuevo encima de la mesa, miramos hacia las trabajadoras por cuenta propia. Ellas también cuentan con derechos y coberturas antes y después del parto que resumimos en las siguientes líneas:

  1. La mujer autónoma embarazada que necesita darse de baja por sufrir un embarazo de riesgo cobra el cien por cien de la base reguladora tanto durante el embarazo como después. El derecho al subsidio comienza el día siguiente en el que se emite el certificado médico. En el caso de realizar una sustitución de la trabajadora autónoma, también se tiene derecho a la bonificación del cien por cien de la cuota empresarial y las cuotas de los autónomos durante el tiempo que dure el contrato con un máximo de 16 semanas.
  2. Después del parto, las autónomas tienen derecho a la baja maternal igual que las trabajadoras por cuenta ajena, siempre que esté al corriente de los pagos de la Seguridad Social. Respecto al cobro, percibe el cien por cien de su base de cotización y no sobre la cuota que se paga, durante 16 semanas. Esta base es la establecida para la prestación por incapacidad temporal (IT) derivada de contingencias comunes. También existe la posibilidad de que pueda contratar a otro trabajador autónoma que la sustituya. En este caso, los seguros sociales de la trabajadora están bonificados por completo, al igual, que las cuotas de autónomos, sobre la base mínima de autónomo: 884,40 euros.