Fuente: CINCO DÍAS

La mitad de las pymes españolas no puede aportar las garantías suficientes para que les concedan financiación. El dato lo aporta la última edición del Informe sobre financiación de la pequeña y mediana empresa, realizado por Cesgar (Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca). Dicho de otro modo, la mitad de las pymes con necesidades de financiación no ha podido conseguirla.

A esta problemática se une el alto coste a afrontar, en comparación con otros lugares de la Unión Europea. ¿Están preocupadas las pymes por la financiación? Aunque la respuesta pueda resultar contradictoria: no. Así lo afirma el último informe estadístico del Banco de España, en donde los responsables de este tipo de corporaciones sitúan a la financiación como uno de los problemas de menor importancia dentro de su día a día.

Según el mencionado estudio de Cesgar, las empresas que aseguran no haber podido aportar las garantías solicitadas se han duplicado en septiembre de 2016, en comparación con los seis meses anteriores. En concreto, del 21% de empresas que tuvieron como obstáculo la aportación de garantías en marzo de 2016, hemos pasado al 48,7% que constatan los últimos datos de dicho informe. También aumenta el número de pymes que necesita financiación y no la consiguen, pasando del 15% al 18%. Pero hay más cifras que profundizan en las dificultades de la pyme para conseguir liquidez.

Según datos del Banco de España, las peticiones de financiación rechazadas a las pymes a diciembre de 2016 han aumentado un 7% con respecto al semestre anterior, por lo que podríamos concluir que el final de 2016 ha traído consigo mayores dificultades para las pymes que buscan financiarse.

Restricciones que afectan a la inversión de estas compañías y, por ende, a la contratación de personal por parte de las mismas. Cesgar concluye que el 15% de estas empresas necesitan esa financiación para invertir, lo que generaría más contrataciones. Unos 325.000 puestos de trabajo más.

A lo anterior hay que añadir el coste que supone para una pequeña o mediana empresa acceder a financiación. Es decir, no solo resulta complicado que una entidad financiera conceda un préstamo, sino que, además, los costes que se deben asumir cuando se consigue son elevados.

Para más inri, las pequeñas y medianas empresas lo tienen más difícil que las grandes corporaciones, que pueden acceder con mayor facilidad a préstamos bancarios. Pero además, tal y como se extrae del último Boletín sobre Morosidad, elaborado por la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa, también son las que peores condiciones obtienen. Es decir, las que deben pagar intereses más elevados.

Aquí no acaba todo. Además de existir diferencias entre pymes y grandes empresas, también se observan desigualdades sustanciales entre las pymes españolas y las pymes europeas. Por ejemplo, las empresas españolas pagan, de media, un tipo de interés del 2,55%, mientras que en Francia, estas empresas tienen un interés del 1,87% de media, o en el caso de Italia, con un diferencial del 1,22%.

Bien es cierto que los costes de financiación de España frente a estos otros países tienden a converger. Aunque, como muestran las cifras, financiarse en nuestro territorio sigue siendo más caro, con el impacto que esto tiene en la competitividad de las empresas en mercados globalizados.

Mientras que los analistas se afanan en destacar los efectos positivos de un buen acceso a la financiación, lo cierto es que a la pyme no parece importarle ninguno de los datos anteriores. Básicamente, la financiación es una de sus últimas preocupaciones, según el último informe sobre la evolución de la pyme que ha presentado el Banco de España. Según sus datos, tan solo un 9% de las pymes encuestadas por dicha entidad ha situado el acceso a la financiación como su principal problema para crecer y desarrollarse. De hecho, el dato marca mínimos históricos desde 2009.

¿Cuáles son entonces las preocupaciones de las pymes? El 31% de ellas reconoce que su principal problema es la falta de clientes. Mientras, un 18% asegura que su mayor desafío para los próximos meses es la competencia. Apenas hay rastro de la financiación como problemática que les afecte o preocupe.

En esta línea, el Banco de España concluye que las pymes no precisan tanta financiación como hace años, lo que provoca que no les agobien tanto las dificultades para acceder a créditos. Según sus registros, el número de empresas que ha solicitado un préstamo a una entidad financiera ha caído un 3%. Justo la cantidad que el informe de Inbonis sobre financiación de la pyme atribuye a entidades no bancarias.

Fuente: CINCO DÍAS