El 56,2% de las peticiones de prestación de paro de los autónomos son denegadas. Según los datos de la Seguridad Social que recoge la Unión de Profesionales Trabajadores Autónomos (UPTA), de las 4.278 solicitudes de prestación el pasado año, la Seguridad Social devolvió 3.717, de las cuales, 2.102 fueron denegadas y tan sólo 1.616 lograron el sí.

Estas cifras suponen que, de los 134 millones de euros recaudados por cotizaciones de cese de actividad de los autónomos, el Gobierno sólo pague 16 por prestaciones.

El secretario general de UPTA, Eduardo Abad, denuncia que el Gobierno central ha recaudado 1,3 millones de euros que tendrían que haberse dedicado a la formación de los trabajadores autónomos beneficiados por el cese de actividad (CATA), con un histórico de ocho anualidades cuyo importe asciende a 12 millones de euros. Desde la organización se pide que se invierta en poner en marcha acciones de formación para los trabajadores por cuenta propia.

Pero, ¿por qué es tan difícil que un autónomo cobre el paro? A pesar de que el Ministerio de Trabajo admitió las trabas en 2015, las cifras de las personas que percibían el desempleo era similar, el 55%, eran denegadas.

Ese mismo año, desde enero, se ablandaron algunos requisitos, aunque aún es complicado demostrar para un autónomo que ha tenido pérdidas continuadas. Además de demostrar que existen motivos para el cese de actividad, el Gobierno solicita estar dado de alta en el RETA y estar al corriente de todos los pagos; haber cotizado por cese de actividad durante al menos el último año anteriores al cierre del negocio; no haber cumplido la edad de jubilación y comprometerse a buscar trabajo de forma activa y a participar en formaciones.

Junto a las trabas para acceder a él, los trabajadores por cuenta propia sufren también discriminación en cuantías. La prestación por desempleo está a años de luz de los trabajadores por cuenta ajena. Ejemplo de ello es lo que cobra y el tiempo de duración.

La prestación por paro equivale al 70% de la base reguladora de lo que se haya cotizado en el último año. Si se cotiza por la base mínima, 893,1 euros en 2017, al autónomo en paro le quedaría 625,17 euros al mes, datos que recoge ‘El Economista’.