El grifo del crédito sigue cerrado a las pymes. En los últimos seis meses, cerca de 200.000 pequeñas y medianas empresas no tuvieron acceso a financiación por parte de la banca, según los datos del «I Informe sobre la Situación de las Pymes en relación con la Financiación Ajena», elaborado por la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca.

Esta falta de recursos, según las mismas fuentes, impidió la creación o el mantenimiento de más de 500.000 puestos de trabajo. «Nuestro país será más justo el día que las pymes tengan capacidad de contratar, y eso será posible cuando tengan acceso a financiación en unas condiciones competitivas», destacó José Rolando Álvarez, presidente de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR-Cesgar), durante la presentación del documento el pasado miércoles. Una realidad que cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que el tejido productivo español está compuesto en un 98% por este tipo de compañías.

Y es que desde que comenzara la crisis económica, y con ella los problemas de liquidez de las entidades, las pymes han sufrido un progresivo deterioro en su acceso a la financiación bancaria que ha limitado su actividad y, en muchos casos, incluso ha obligado a numerosas empresas a cerrar. Un problema que tiene su origen en la excesiva dependencia de las pequeñas y medianas empresas respecto a las vías de financiación tradicionales. Según los datos del informe, una de cada cinco pymes ha tenido necesidades de financiación en los últimos seis meses, de las cuales el 84,4% acudió a las entidades bancarias en busca de los fondos que necesitaba.

Información y formación

El informe pone de manifiesto que la empresa española tipo tiene menos de diez empleados, es del sector servicios y factura menos de 300.000 euros al año. Son precisamente estas micropymes las que sufren las mayores restricciones de capital, pues en el 98% de los casos en los que una de estas pequeñas compañías no ha tenido acceso al crédito ha sido por la falta del aval requerido por la entidad. Así, sólo las empresas de mayor tamaño, con activos, facturación consolidada y capacidad de pago demostrado, pudieron superar sin problemas estas exigencias.

«Falta información y formación financiera entre los empresarios. Muchas veces las denegaciones de financiación por parte del banco tienen que ver con una mala presentación de las cuentas», apuntó Álvarez en referencia a la otra gran problemática de los pequeños empresarios: la ausencia de una cultura financiera sólida. Refleja también que el 71,7% de los casos en los que se negó la financiación a las pequeñas y medianas empresas se debió a que las cuentas presentadas no eran adecuadas.

Pese a todo, desde el sector se observa con optimismo la recuperación económica y los empresarios consultados confían en que se registre un alza en sus ventas el próximo año. «Las perspectivas de las pymes españolas a corto plazo son moderadamente positivas, ya que el 40,1% espera que su facturación aumente levemente en los próximos 12 meses», se puede leer en el informe de SGR.

Pese a su papel de asesores y facilitadores de financiación, las sociedades de garantía recíproca pasan desapercibidas para la mayoría de las pequeñas y medianas empresas. De hecho, el 82,6% de las pymes nunca ha recurrido a una SGR y ni siquiera saben bien qué servicios ofrecen, según el informe elaborado por SGR-Cesgar. «Las pymes españolas no nos conocen. Me gustaría trasladar al 1,1 millón de pequeñas y medianas empresas que existen en nuestro país que las SGR también tienen capacidad de asesoramiento para ayudarles a reestructurar sus deudas y no sólo para obtener financiación, sino para que ésta sea en unas mejores condiciones de coste y plazo», destacó José Rolando. Entre las ventajas que las SGR aportan, según la encuesta realizada para este informe entre más de 600 empresarios, se encuentran el acceso a la financiación bancaria (61,4%), la obtención de asesoramiento financiero adecuado (54,9%) y la posibilidad de obtener mayores importes en los créditos (36,4%).

Más de 900 millones

Prueba del impacto que tienen estas sociedades en el colectivo de las pymes es que sólo en 2014 formalizaron avales por un importe de 902 millones de euros, habiéndose beneficiado de ellos un total de 116.223 pequeñas y medianas empresas, lo que, en términos laborales supuso un total de 646.681 empleos, según la memoria del ejercicio 2014. Si se tiene en cuenta el periodo 2010-2014, los avales formalizados ascienden hasta los 27.507 millones de euros.Las sociedades de garantía recíprocas, que hoy respaldan a 116.223 empresas y cuentan con 791 socios protectores, juegan un papel esencial de intermediarias entre las pymes y las compañías de crédito, ofreciendo avales, formación, asesoría y promoción a sus socios. Y es que para que las pymes puedan beneficiarse de las ventajas de estas sociedades es indispensable que adquieran la condición de socio partícipe. A este respecto, destacó que «las SGR eliminan el riesgo al sistema financiero, por lo que logramos reducir las primas y los tipos de interés, consiguiendo créditos con las mejores condiciones».

– Cerca de 200.000 pequeñas y medianas empresas no han tenido acceso a financiación bancaria en los primeros seis meses del año.

– De contar con estos recursos financieros, estas pymes contribuirían al mantenimiento o la creación de más de 500.000 puestos de trabajo.

– Las sociedades de garantía recíproca, pese a su papel como asesores y facilitadores de crédito, son desconocidas por el 82,6% de las pymes.

– «Falta información y formación financiera entre los empresarios», indicó Álvarez, en referencia al 71,7% de solicitudes de crédito denegadas por errores.