La industria y, sobre todo, los agentes muy ligados al consumo de los hogares manejan buenas perspectivas respecto al tramo final del año. Los sectores más importantes constatan que la recuperación ha llegado para quedarse, aunque nadie pierde de vista las turbulencias internacionales

Optimismo; prudente siempre, como corresponde al carácter vasco, pero optimismo al fin y al cabo. Esa es la palabra y, aún más, la sensación más repetida entre los primeros espadas de algunos de los más importantes sectores económicos de Euskadi cuando, a la vuelta del verano, se les pregunta por las perspectivas que manejan para el último tramo del año.

La conclusión es clara: la recuperación ha llegado para quedarse. La única incógnita, que no es menor, es cuánto durará ese bálsamo que tan bien sienta ahora tras años de dura crisis y, sobre todo, qué impacto tendrán las últimas tensiones macroeconómicas desatadas en el mundo como la crisis china -y su reprecusión presente o futura enlos mercados mundiales- o la recesión que atraviesa la que fuera gran esperanza para muchos, Brasil. La economía a pie de calle parece un tanto más tranquila, ajena a las Bolsas o a los bancos centrales, que la ligada a la industria que, sin embargo, reconoce también que todo va mejor.

Joseba Madariaga Servicio de Estudios de Laboral Kutxa y DBS

El análisis macroeconómico lo presta el responsable del Servicio de Estudios de Laboral Kutxa y profesor de la Deusto Business School, Joseba Madariaga, quien afirma que «la recuperación está en marcha y va a seguir salvo que todo lo demás fuera se rompa». Con la duda de si la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará este mes una subida de tipos -algo que cada día parece más difícil-, Madariaga cree que el Banco Central Europeo (BCE) no dudará en mantener su política de alivio de la economía inyectando más liquidez. Un ‘manguerazo’ de dinero que busca alejar el fantasma de la deflación y mover la economía.

«Lo único que me da miedo es que China, que huele un poco raro, pegue un petardazo, pero no lo creo», añade. Sobre Euskadi, y gracias a la mejora de costes laborales y, por ende, de competitividad, de los últimos años, prevé un alza del consumo (heredado de ese impulso logrado en la industria por la contención salarial). Estima que el Producto Interior Bruto (PIB) Vasco repunte un 2,6% este ejercicio y algo similar en 2016. Más allá de esa fecha, Joseba Madariaga no se atreve a ofrecer pronóstico alguno, pero advierte de que «todo dependerá de la productividad», ese concepto en el que más España que Euskadi ha flaqueado tanto en el pasado por el excesivo peso del sector del ladrillo.

Eduardo Aréchaga Director general de Confebask

La patronal vasca (Confebask) sigue siendo «moderadamente optimista» sobre el futuro, reconoce su director general, Eduardo Aréchaga, quien estima que el PIB de la CAV crecerá un 2,7% este año, con 22.000 nuevos afiliados. Aunque reconoce «claroscuros», reclama no quedarse con lo peor, y recuerda algo que, dice, «es importantísimo». «Ahora Euskadi vuelve a tener tres motores: España, que crece en el entorno del 3%, el consumo interno y las exportaciones; tenemos diversificadas las fuentes de crecimiento, lo que no pasaba hace bien poco», destaca.

Aréchaga quita hierro al reciente agosto, en el que flojeó el empleo, y prefiere hablar de tendencias y comparar la situación actual con la de los duros años de 2013 o 2014. «Que a nadie se le olvide que hace tansolo dos años no sabíamos siquiera qué iba a pasar con el euro», insiste.

«Quizás es cierto que la economía a pie de calle nota más la recuperación, pero el empleo y la producción industrial van a crecer de forma progresiva», asevera. A su juicio, el problema griego parece encarrilado y Estados Unidos «va bien». Sobre la incertidumbre generada por China afirma que el cambio de modelo que busca el país asiático, más orientado al consumo, «no se logra en un día»

Antxon López Usoz Presidente de la AFM

«Antxon López Usoz, presidente de la Asociación de Fabricantes de Máquina-Herramienta (AFM), coincide en que el mercado se ha ido aclarando este año, con subidas de pedidos para las empresas vascas del entorno del 18% interanual. Eso en los seis primeros meses, aunque el repunte de todo el ejercicio respecto a 2014 será algo menor, matiza, por el buen final que experimentó el año pasado.

La cabeza visible del que es, sin ninguna duda, el sector industrial más importante de Gipuzkoa, celebra que las ventas tanto en España -que crecen a un ritmo del 25%- como en Estados Unidos (que afortunadamente arrebató a China el puesto de primer comprador de Euskadi en 2014) muestran «un crecimiento claro». «En Estados Unidos lo tienen claro, y cuando se ponen a correr, corren», dice.

Al repasar el estado macroeconómico internacional, López Usoz pone de relieve la mejoría que experimenta Europa aunque, señala, «Alemania no está creciendo tan rápido como pensábamos, pero no es menos cierto que invierte». Y llama la atención sobre el contraste entre Italia, con un muy buen comportamiento hasta ahora, y Francia, que con un crecimiento de su economía estancado demuestra algo menos de vigor. España ayuda, y mucho, a la máquina herramienta vasca, pero adolece de un parque de máquinas un poco vetusto y con poca inversión (16 euros per cápita frente a, por ejemplo, los 140 de Suiza). Así que hay margen de mejora.

La parte negativa la aportan Brasil y Rusia que van, afirma, «claramente mal». En definitiva, explica, las empresas vascas «están haciendo lo que tienen que hacer» -apostando por el valor añadido, la venta de servicios y los nichos de mercado concretos-, y se mantienen muy vigilantes respecto a «un entorno mundial inestable». En el capítulo del empleo, el responsable de la AFM asegura que el negocio «crece ligeramente», y pone en valor el hecho de que sus puestos de trabajo son cualificados y sostenibles. «No hemos recortado en la crisis ya que somos un sector de conocimiento, con un 40% de titulados superiores y en el que cuando se da una jubilación se incorpora alguien formado», destaca.

Marco Pineda Director general de Elkargi

Otro buen termómetro de la situación, en este caso de las empresas, es Elkargi, que sirve de conexión entre la banca y las compañías. Su director general, Marco Pineda, destaca un elemento esencial en la recuperación, la vuelta de la financiación bancaria. «Las entidades sí están financiando de forma manifiesta a la empresa», señala. Aunque desvela que quizás hay más oferta que demanda, se felicita de que esta última empieza a inclinarse hacia la inversión productiva en detrimento de la ligada al circulante. Dicho de otro modo, las firmas se animan ahora a pedir dinero para crecer más que para sobrevivir o renegociar deudas anteriores. «Es un crecimiento más sano», dice. En los seis primeros meses, el volumen de ese dinero ha crecido un 15% interanual.

¿Qué sucederá más adelante? «Aún es pronto, pues los mercados se debaten sobre qué sucede en China», destaca. Con la duda de si el auge económico será sostenible y aún sabiendo que hay nubarrones en el horizonte, Pineda subraya que «la realidad, y no las expectativas, refleja una mejoría».

Iñaki Martínez Peñalba Presidente de la Federación Mercantil

Desde la Federación Mercantil de Gipuzkoa, su presidente, Iñaki Martínez Peñalba, constata que la gente ha perdido el miedo a consumir, lo que ha animado todo tipo de establecimientos. «Tras unos primeros ocho meses de clara mejoría, sobre todo en el comercio ligado a los servicios, creemos que aquella seguirá en lo que queda de ejercicio», explica. Es más, cree que que el crecimiento del sector vendrá acompañado también de un repunte en el empleo. En definitiva, señala sonriente, «optimismo controlado».

A este escenario, muy lejano del sufrido en los peores años de la crisis, ayuda también (no es el único que lo señala) el hecho de que la financiación bancaria se ha reestablecido. El grifo se ha abierto.

Una financiación que también ha llegado al propio comerciante, que, sabedor de que ha de mejorar cada día, ha podido ahora abordar algunas inversiones que tenía ‘congeladas’. Un movimiento que, explica Martínez Peñalba, combinado con un esfuerzo por mejorar la atención al cliente y la promoción de productos o diseños locales, parece haber cristalizado en rentabilidad.

Frente a «la homogeneización de las calles» que supone la llegada de las grandes cadenas, el pequeño comercio «se ha reinventado, y eso está dando sus frutos», afirma. Martínez Peñalba hace especial hincapié en iniciativas como la de ‘Singular Dendak’, con las que el segmento de equipamiento personal (vestido y complementos) está tratando de encandilar al cliente.

Rosa Carabel Directora de Negocio de Red de Eroski

Rosa Carabel, directora general de red de Eroski, un perfecto indicador del consumo en Euskadi, subraya que «las sensaciones no son malas» y que ha habido meses, como el de julio, «que ha sido muy bueno, con incrementos de entre el 4% y el 6%».

Nunca dispuesta a la euforia, aunque tampoco al pesimismo, Carabel asegura que las perspectivas son optimistas, sobre todo si se compara con el pasado reciente. Pero destaca que, lejos de algunos datos sobre grandes superficies conocidos recientemente, la alimentación es un segmento que en la crisis no cae de forma tan abrupta como otros muchos, aunque se sufra, y en el que la recuperación tampoco es explosiva.

«Vemos que la situación ha cambiado, los hogares han recuperado ciertos hábitos y realizan compras más fuertes, gastan más dinero por visita en los hipermercados o acuden en mayor medida a los centros comerciales», asegura. Junto a esto, añade, parece que «el producto fresco y de calidad ha recobrado protagonismo». Al hablar del empleo, Carabel recuerda que Eroski está embarcada desde hace tiempo en la transformación de muchas de sus tiendas al modelo ‘Contigo’, lo que ha supuesto la creación entre 2014 y el presente año de más de 360 nuevos puestos de trabajo.

José Ramón Fernández Barrena Director general de Uvesco

Para Uvesco, el otro gran grupo de distribución vasco, el año está siendo sin duda bueno. Su director general, José Ramón Fernández Barrena, explica que 2015 presenta una clara recuperación del consumo. Eso sí, aclara, tras dos años complicados para el sector en los que la crisis y la deflación impactaron (también vía precios) claramente en el negocio.

«Las empresas del sector, entiendo que todas, lo empezamos a notar ya a finales del pasado ejercicio; comenzó a haber más alegría en las compras y también en los precios», señala Fernández Barrena, quien reconoce que el verano ha sido bueno para Uvesco. Aunque en la última parte del año la comparativa interanual no saldrá tan lustrosa, por la mejora a finales de 2014, el conjunto de 2015 saldrá «sensiblemente mejor», dice.

Mejorando también en empleo, sobre todo por las aperturas (unas ocho al año), la empresa irundarra disfruta de unas ventas a superficie constante «mejores, incluso, que las expectativas que nos habíamos marcado y habíamos dispuesto en nuestros presupuestos anuales», concluye.

Paul Liceaga Secretario de Ascongi

Es uno de los sectores malditos. El que más ha sufrido en toda España. El derrumbe ha sido de proporciones bíblicas y, aunque la actividad remonta poco a poco, si hay alguien prudente es Paul Liceaga, secretario de la patronal de la construcción guipuzcoana (Ascongi). Hay posibilidades de que el negocio, que vive un estadio de «mantenimiento», mejore algo, pero ese repunte parece condicionado a varias cosas. En el ámbito de la licitación pública, y tras años de adjudicaciones con «bajas despropocionadas», la esperanza está puesta en el TAV y en que esas prácticas nocivas desaparezcan.

En la vivienda, que sí está reviviendo, Euskadi goza de una ventaja: la existencia de demanda y de crédito disponible en un territorio con menos ‘stock’. «Prudencia», repite Liceaga, quien tiene el foco puesto en la rehabilitación y la eficiencia energética de edificios como posible puntal de la recuperación. En este sentido, pide a las Administraciones que, si apuestan por esto, lo hagan de la mano de empresas de aquí y «reconocidas», y no por otras «oportunistas».