La Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) Iberaval cierra el presente ejercicio con la sensación de haber dejado atrás de forma total los problemas derivados de los años de crisis económica. Así lo afirma su presidente,José Rolando Álvarez, que asegura que 2015 «ha sido el año que definitivamente hemos salido de la crisis». «Ha sido uno de los años más importantes para nosotros», sostiene, ya que han aumentado su radio de acción y sumado más de 2.000 nuevos socios hasta concluir el mes de noviembre con más de 23.000 socios participantes. La SGRde Castilla y León, atendiendo a los resultados provisionales del mes de noviembre, presenta un crecimiento en formalizado del 30 por ciento frente a la misma fecha de 2014. «Hemos conseguido ayudar a más empresas que nunca y hemos entendido que podemos hacer para ayudar a la sociedad de Castilla y León», sostiene Álvarez.
Una de las operaciones significativas del año recién terminado es la fusión por absorción con Transaval, especializada en el sector del transporte y la pesca con una gran implantación en Madrid y Cataluña. Esta gestión ha permitido mejorar la solvencia y el tamaño de la firma resultante, sumando 1.300 socios a Iberaval. Además, según reconoce su presidente, ha permitido a la SGR regional «entender» el funcionamiento de ambos ramos empresariales compuestos por «decenas de miles de empresarios que no tienen acceso a la financiación». Una apuesta por acceder a nuevos sectores que la marca va a seguir realizando, aunque sostienen que están centrados enCastilla y León y La Rioja.
En total, 2015 se ha saldado para la Sociedad de Garantía Recíproca con 2.962 expedientes formalizados, de los cuales 1.435 fueron financieros, a pymes, y 1.527 técnicos, ante las diferentes administraciones públicas. Un respaldo que, en el caso de los avales financieros, se elevó hasta los 128,26 millones de euros.Además subrayan uno de los indicadores que apuntan hacia un cambio en el escenario económico, ya que más de la mitad de los productos se destinaron a la inversión, y el resto a cubrir las necesidades de tesorería y circulante de las empresas.  Un viraje en la demanda de las pequeñas y medianas empresas que contrasta con la acuciante necesidad de liquidez que éstas tenían durante la crisis. «No hay empleo sin inversión, y no hay inversión sin crédito», apunta Álvarez, que refrenda que las pymes están invirtiendo y aumentando sus demandas. El dirigente de Iberval insiste que éstas requieren de capital para mejorar su competitividad, y lamenta que el 30 por ciento de las pymes que han solicitado financiación bancaria no la han tenido según un estudio de la Confederación Española de Garantía Recíproca (Cesgar). «El 99,8 por ciento de las empresas que no obtuvieron financiación  bancaria señalan como causa principal de la denegación el hecho de no haber podido presentar garantías o avales», concluye el informe de Cesgar, de la que también es presidente José Rolando Álvarez.
Un grifo cerrado que achaca a la presentación inadecuada de las cuentas de la firma, el exceso de deuda, el exceso de apalancamiento en las inversiones, o un plan de negocio argumentado de forma deficiente a la hora de presentarse ante las entidad bancaria.
Una situación que se agrava en el medio rural, en muchas ocasiones por tratarse de negocios «cíclicos» condicionados por las cosechas o los precios, lo que dibuja unas cuentas de resultados «muy difíciles de justificar» a la hora de solicitar un crédito. «El campo es muy necesario, y les pedimos a las pymes rurales que necesiten financiación que acudan a nosotros», añade.
Previsiones para 2016. De cara al nuevo año, el presidente de Iberaval espera mantener la tasa de crecimiento que la SGR ha experimentado durante 2015, que supera el 20 por ciento, para aquilatar la brecha entre las empresas que obtienen créditos y las que no. «Tenemos que trabajar más deprisa», avanza, porque «una pyme que necesita financiación no puede esperar, porque si no hace la inversión en el plazo, seguramente no sea competitiva y esto se traduzca en la pérdida de empleos».
Respecto al apoyo público mediante la firma de acuerdos de la SGR con las diferentes administraciones regionales y la suscripción de líneas de financiación, Álvarez cree que es «vital». «El mercado no cubre todo, y existen entidades como Iberaval, que con gracias al apoyo público podemos construir nuestra solvencia para avalar a aquellas empresas que de otra forma no tendría acceso al crédito», resume, y califica de «imperativa» estas acciones por parte del ente público. Además sostiene que este respaldo permite que la financiación llegue hasta las actividades empresariales que, pese a ser solventes y viables, cuentan con un rating que no alcanza los mínimos, y recuerda que «solo» las micropymes emplean a 2,8 millones de personas en España. «Es un lujo que no nos podemos permitir», añade, y pide que los recursos financieros de la sociedad estén al alcance de ésta para que haga un uso «responsable» de ellos.
Por otra parte, Rolando Álvarez considera como un«acierto estratégico» la puesta en marcha este 2016, por parte de la Junta, de la Lanzadera Financiera. El proyecto, que contará con más de 500 millones de euros en créditos del BancoEuropeo de Inversiones (BEI), «ayudará a esas pequeñas y medianas empresas que no pueden acceder a los mercados», según el dirigente, que celebra este impulso para «facilitar la inversión empresarial, la dinamicidad de la economía regional, y su internacionalización».
Cuestionado sobre si Iberaval ha recogido el testigo de las Cajas de Ahorro en la prescripción de créditos a pequeñas empresas,  sostiene que ambos entes son «complementarios» y «van de la mano» en muchas operaciones. «Hacemos muchas actividades en las que compartimos el riesgo para hacer posible la financiación a un empresario», mantiene, y destaca el papel que éstas han mantenido durante la crisis.
Elecciones generales. Con el 2015 recién finiquitado, Álvarez destaca el buen «estado de ánimo» que presentan las empresas después de los últimos doce meses y que, a juicio del presidente de Iberval, «hacía nueve años que no se veía». Un estado que, según el informe de Cesgar, se mantendrá durante el recién estrenado ejercicio. Del estudio se extrae que el 40 por ciento de las pymes nacionales creen que en 2016 facturarán más que este año; otro 40 por ciento piensa que se moverán en cifras similares; mientras que solo un 20 por ciento espera que la situación empeore. Desde la SGR abogan por que la sensación actual no se frene y estropee los buenos datos que han ido encandenando mes a mes. En este sentido, y analizando los datos de las elecciones generales celebradas el pasado 20 de diciembre, Álvarez llama a por gestionar con «prudencia» el nuevo espectro político y encontrar con «rapidez» un gobierno. «El país necesita un ejecutivo estable, certidumbre y seguridad para el desarrollo económico», defiende, y evidencia el frenazo que la campaña electoral ha propiciado en las empresas.
Por otra parte señala que en la actualidad «muchísimos» fondos de inversión están esperando a que se aclare el horizonte político para desbloquear sus proyectos en España. En este sentido, apremió a los políticos, a los que exige «estar a la altura de la situación», a acelerar la toma de decisiones porque una demora puede traducirse en unas cifras de crecimiento negativas. «España quiere que el país funcione y que los partidos se pongan de acuerdo para que sigamos creciendo y generando empleo», concluye.
Paro juvenil. Por último, y ante la alta tasa de desempleo juvenil, Rolando Álvarez lamenta que España no cuente con instrumentos financieros como el crowdfunding o los fondos de startups con los que apoyar el emprendimiento entre los jóvenes como ocurre en otros países. «El mayor problema es que nadie le da un préstamo a un joven», reconoce, y destaca los microcréditos que la SGR ofrece en colaboración con la Junta, de hasta 20.000 euros, para estos casos. «No somos la solución, pero si cada año podemos ayudar a 100 jóvenes, eso es un tesoro», resume.