El presidente de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (CESGAR), José Rolando Álvarez, ha animado a las empresas a que usen este tipo de sociedades, ante “la situación de exclusión financiera” existente.

Desde su creación, las Sociedades de Garantía Recíproca han formalizado préstamos por valor de27.000 millones de euros, que han inducido una inversión de 36.000 millones y las operaciones previstas para este año se sitúa en torno a las 20.000 anuales.

Álvarez declaró a EFEempresas que las compañías españolas tienen un “gran desconocimiento” del sistema de garantías recíprocas.

CESGAR está “haciendo el esfuerzo de abrir las sociedades de garantía (SGR) a la sociedad española para que sean conocidas”, y se sepa que “disponen de la solvencia necesaria para dar financiación, y, de los medios técnicos y humanos óptimos para estudiar las operaciones que les lleguen, sin excepción”, enfatizó.

El 80% de los proyectos que llegan a las SGR, y se consideran viables, consiguen financiación.

El volumen de inversión inducida en préstamos desde los comienzos de las SGR, en 1982, como consecuencia de los Pactos de la Moncloa, hasta la actualidad, es de más de 36.000 millones de euros, mientras que el importeformalizado en avales supera los 27.000 millones y lasoperaciones apoyadas se situarán en torno a las 20.000 operaciones sólo en este ejercicio.

El riesgo vivo (importe de los préstamos en vigor) actual es de 4.200 millones de euros.

Según José Rolando Álvarez, el objetivo de concesión de crédito, a través de las SGR, para este año se sitúa en 1.200 millones de euros y se estima que, a través de esta cifra, se mantengan 100.000 puestos de trabajo en toda España.

“Estoy convencido de que en la medida en que las pymes y autónomos españoles conozcan las SGR, nos van a utilizar mucho más, ya que están pensadas para dar la financiación que ellos necesitan”, insistió el presidente.

Recordó que como consecuencia de la crisis del sistema financiero, ha subido “el listón” de las exigencias de concesión de crédito para mantener la solvencia de los bancos de los supervisores, tanto europeos como españoles.

Al subir el listón, se está excluyendo a muchas empresas, y éstas forman parte de la economía española, por lo que “no las podemos dejar excluidas financieramente”, declaró Álvarez.

Crédito a pymes y autónomos

Las pymes y autónomos, por su estructura financiera, no son muy susceptibles de la obtención de crédito, ya que, la entidad financiera, está sujeta a las imposiciones de la regulación europea del sistema bancario.

La recuperación del crédito tiene que ver con la reconversión del sistema financiero

Los créditos a pymes consumen mucho más capital que los préstamos pedidos por grandes empresas -explicó-, por lo que una SGR dota a la pyme de un aval que resulta “a primer requerimiento muy solvente”, y así, el banco concede el crédito más fácilmente, ya que se elimina el riesgo.

Álvarez insistió en la relación tan estrecha entre el acceso al crédito y la creación de empleo, y remarcó que, desde CESGAR, se defiende que, en la medida en la que los empresarios tengan acceso al crédito, invertirán, “y si invierten, crean empleo”.

“Una parte importantísima del empleo que se está creando en España tiene que ver con la reconversión del sistema financiero, que ha permitido la recuperación del crédito”, concretó.

En otra línea, el dinero aportado por la administración pública al sistema español de sociedades de garantía es muy eficiente, ya que, un euro puesto en CERSA, compañía pública que refinanza a las SGR, genera 40 euros de crédito para una pyme.

Sociedad de Garantía Recíproca

Que son las SGR. EFE\Adrián Arias

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Una SGR es un sistema de socios mutualista de acceso al crédito, que cuenta con dos tipos de socios que contribuyen con su capital a crear solvencia a las sociedades para consecutivamente obtener el aval ante un banco:protectores y partícipes.

Los protectores, en su mayoría entidades públicas, empresariales, cámaras de comercio o diputaciones, aportan el capital a fondo perdido a la SGR correspondiente.

Las entidades financieras también forman parte del tejido de las sociedades de garantía, ya que, depositan dinero en su capital para ayudar a construir la solvencia que después les permite recibir sus avales.

Las SGR firman convenios con ellas para que aporten capital en función del riesgo que ellos desde las SGR le tienen avalado.

Por otro lado, están los socios partícipes o los empresarios que reciben el aval, que, tienen que depositar de forma temporal y reembolsable, una parte de la cantidad total de aval que reciben en el capital de la SGR para construir la solvencia.

Esta es la explicación de que el capital de toda SGR sea variable en función de los reembolsos, o no, que se realicen a los socios partícipes.

Los propios excedentes de fondos que genera cada sociedad también forman parte del capital que construye esa solvencia a la hora de constituir el aval.

Proceso de internacionalización

Por primera vez en la historia de CESGAR, estas sociedades se han unido para presentar un proyecto conjunto internacional y obtener 200 millones de euros de la Iniciativa Pyme de los fondos europeos, de la mano del Gobierno español.

El presidente de CESGAR apuntó que siguen el camino correcto, ya que tienen que trabajar con Europa para construir un sistema más eficiente y en un futuro poder obtener más fondos para financiar pymes.

Otra línea de negocio, en lo que a internacionalización se refiere, es Hispanoamérica, por lo que un objetivo de CESGAR es crear acuerdos con los sistemas de garantías de aquella región para respaldarproyectos a desarrollar por parte de las pymes españolas.

Persiguen que un aval otorgado por el sistema nacional español a una pyme sea respaldado por las SGR de los países latinoamericanos, para que así puedan operar con “mayor facilidad en su territorio” si es preciso.


El presidente de las SGR: «Resolver la actual… por efeempresas