José Rolando Álvarez, fue reelegido presidente de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR-CESGAR) el pasado mes de junio. Con dos años en el cargo, que se suma a su trayectoria como presidente de Iberaval desde 2009, aporta a la Confederación todo el conocimiento necesario para emprender una nueva etapa en la que el objetivo prioritario será ayudar a más pymes y autónomos a lograr financiación en un mercado donde la falta de aval es un lastre. Para llegar a más empresarios, es necesario que las sociedades de garantía sean más conocidas. Con este fin, SGR-Cesgar apunta a la necesidad de afrontar en los dos próximos años, la digitalización de estructuras, los productos financieros conjuntos y ampliar el conocimiento de las SGR entre la sociedad española con acuerdos con entidades y administraciones.

SGR-Cesgar ya ha comenzado a sembrar y ha implementado en el último año acciones estratégicas con la ambición última de llegar a más trabajadores por cuenta propia o pequeñas empresas. Entre ellas, figura el gran acuerdo alcanzado con la Asociación de Trabajadores Autónomos ATA, y con las principales entidades financieras del país, como son el Santander, el Sabadell, Caixabank, el Popular y Bankinter, que favorecerán el acceso de las pymes y los autónomos a una financiación favorables en importe, costes y plazos. Otra de las líneas de trabajo en los próximos dos años será el marco comunitario, según esgrimió José Rolando Álvarez, en un artículo de opinión publicado el pasado viernes, sobre la necesidad de contar con una Europa más fortalecida a pesar del Brexit, en el periódico salmón Cinco Días.

El presidente de la Confederación de las Sociedades de Garantía recordó que, fruto de esta decisión estratégica, han surgido, entre otras iniciativas, los acuerdos firmados por el Ministerio de Industria y la Compañía Española de Reafianzamiento (Cersa) con el Fondo Europeo de Inversiones, que permitirán cubrir una nueva cartera de préstamos de 2.000 millones de euros a través de las SGR españolas, de lo que podrán beneficiarse alrededor de 20.000 pequeñas empresas y autónomos, durante los años 2016 y 2017.

Además, desde 2000, se han gestionado cerca de 10.500 millones de euros con cargo a programas europeos, de los que se han beneficiado más de 82.000 pequeñas empresas españolas, de las que dependen decenas de miles de empleos con nombres y apellidos.