Fuente: http://www.elcorreo.com/

Vivimos días extraños, en los que reflexionamos sobre el momento presente y especulamos con un futuro que está por llegar. Estamos abocados a tomar decisiones desde la realidad actual, para hacer posible un futuro que aún es irreal. Paradojas de la condición humana. De lo que no cabe duda es de que lo que hoy decidamos marcará inevitablemente la situación del mañana. Por eso, debemos poner nuestro mayor empeño en que esa decisión sea lo más sensata posible.

A ello quiere contribuir el Encuentro Empresarial que desde Elkargi hemos organizado para el próximo miércoles, día 20, en el Palacio Kursaal de Donostia-San Sebastián, con motivo de nuestra junta general de socios. ‘El mundo que nos viene’ es el título que hemos puesto a esta jornada, y reconozco que cuando lo hicimos éramos muy conscientes de las dificultades con las que nos íbamos a encontrar, no ya para realizar una predicción, objetivo que se nos antoja harto difícil, sino tan sólo para emitir un mero pronóstico sobre lo que nos espera. Pero también sabíamos de los beneficios que la reflexión y el debate aportarían al tejido empresarial de nuestro entorno.

Con este Encuentro Empresarial queremos acercarnos a ese mundo que nos viene, que ya está a las puertas, y hacerlo valorando cómo es y cómo debiera ser ese nuevo escenario. ¿Cuáles son las nuevas realidades, problemas y oportunidades? ¿Cuál debiera ser la ética que rija la actividad empresarial? ¿Cuáles los valores que la sustenten? ¿Qué hay de nuevo detrás de factores como innovación, ciencia y tecnología? Esas son algunas de las incógnitas que desearíamos despejar, asuntos sobre los que nos gustaría arrojar luz, conscientes como somos de que en ellos se cobijan algunas de las claves del mundo con el que nos vamos a encontrar, con el que nos hemos de relacionar y del que tenemos que sacar el mejor partido posible.

Son también preguntas para las que intentaremos buscar respuestas. Y en ese proceso nos van a ayudar ponentes de primerísimo nivel, que desde diferentes visiones contribuirán a identificar ese mundo que nos viene. Para ello contaremos con la participación de Adela Cortina, catedrática de Ética de la Universidad de Valencia y una de las figuras más destacadas en la reflexión sobre ética y actividad económica. Junto a ella estará Cristina Garmendia, presidenta de la Fundación Cotec e Ysios Capital General Partner, gran conocedora de los entresijos de la innovación y la tecnología. Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, una de las principales compañías energéticas del mundo, reflexionará sobre los valores en la empresa en estos momentos de transformación.

Por último, Antonio Garrigues Walker, con una de las trayectorias profesionales más brillantes en el campo del derecho, agudo observador de la realidad, analista certero y orador excepcional, nos hablará de las nuevas realidades mundiales. Además contaremos con la presencia del lehendakari Urkullu para la clausura del Encuentro.

Vivimos momentos cruciales, fundamentales para el nuevo futuro que ya se está gestando. La crisis económica y financiera ha sido de tal envergadura, que casi nada de lo que hasta hace unos años se daba por cierto e incuestionable aguanta imperturbable en estos momentos.

En estos tiempos en los que sólo es valorado lo nuevo, si en algo debiéramos estar de acuerdo es en que el camino que no debemos tomar es aquel por el que transitamos durante los años anteriores de la crisis, el mismo que nos ha conducido a un abismo del que nos está costando salir, y que ha supuesto, y sigue haciéndolo, tanto sacrificio y dolor a las personas, familias y empresas.

Vivimos momentos muy especiales ante los que hacen falta coraje, decisión, paciencia y prudencia, virtudes que nunca debiéramos alejar de nuestro lado. Cuando la sombra de la terrible crisis vivida recientemente es aún perceptible, y cuando debemos esforzarnos por pasar página y retomar la senda que temporalmente abandonamos, estamos obligados, como seres humanos que somos, a levantarnos y a otear de nuevo el horizonte en busca de ese futuro que nos espera.

Y en los nuevos escenarios que irán surgiendo, las empresas seguirán siendo las indiscutibles protagonistas de la actividad económica y las catalizadoras de una parte sustancial de las relaciones humanas. Y ese futuro sólo lo ganaremos trabajando con optimismo, con fortaleza, determinación, sacrificio y con pasión, creyendo firmemente que lo que hacemos es por el bien de nuestra empresa, de nuestros empleados, y de nuestro país, que también se lo merece.

Muy a mi pesar, no puedo por menos que constatar que hemos ido abandonando algunos de los valores y hábitos que siempre nos acompañaron, sobre todo aquellos que tenían que ver con la altura de miras, el consenso y aunar voluntades y esfuerzos para construir entre todos un futuro mejor.

Y es por ello por lo que instituciones públicas, entidades financieras, partidos políticos, organizaciones empresariales, sindicatos, empresarios, profesionales liberales, absolutamente todos, tenemos el deber de retornar a los orígenes que marcaron los fundamentos éticos de nuestras respectivas actividades, para de esta forma, hacer posible la primacía de la ética y del bien común sobre cualquier otro modelo, sustentado en esos falsos ídolos que tanto han proliferado en los últimos tiempos.

De estas, y de otras muchas cuestiones, hablaremos pasado mañana en el Palacio Kursaal. Creo que son motivos más que suficientes para pensar que este Encuentro Empresarial encierra enormes posibilidades, tanto para la reflexión como para el análisis. La posibilidad de acercarse a la cima, y desde ella ver lo que hay más allá del horizonte, aproximarnos a los lo que nos puede deparar el futuro, con sus certezas e incertidumbres, es el objetivo. ¿Te lo vas a perder?

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