La falta de información es uno de los principales obstáculos para que muchas pymes no accedan a financiación y a líneas de apoyo públicas. Aun contando con ayudas, las pequeñas y medianas empresas no aprovechan los apoyos por desconocimiento. Con el propósito de mantener informadas a las pymes, el Ministerio de Industria ha iniciado un periplo por las principales ciudades españolas para salvar este obstáculo y facilitar a las empresas información sobre la convocatoria de ayudas, entre ellas, a la reindustrialización. Industria ha contado esta semana con la sociedad de garantía (SGR) madrileña Avalmadrid para presentar también a las empresas y autónomos las posibilidades de financiación de las SGR en Alcalá de Henares, mientras que el próximo 8 de abril lo hará junto a Extraval en Mérida.

Industria quiere acercar todas las posibilidades que poseen las pymes y autónomos para financiarse, entre ellas, sus líneas de apoyo como el respaldo a la reindustrialización y fomento de la competitividad industrial que acaban de entrar en vigor. La convocatoria de ayudas a la reindustrialización está dirigida a empresas que tienen previsto inversiones materiales destinadas a la creación o traslado de establecimientos industriales y a las ampliaciones de capacidad de producción instalada, y mejora o modificación de líneas de producción. El plazo de presentación de solicitudes comenzará el próximo 18 de abril y se extenderá hasta el 1 de junio. La partida total asciende a 757 millones de euros, mientras que las características de los préstamos serán éstas: reembolsables de hasta el 75% de la inversión financiable con un plazo de amortización de hasta diez años con tres de carencia.

Otra de las grandes herramientas de financiación para pymes y autonomos son las sociedades de garantía. Las SGR conceden los avales necesarios para solicitar financiación en mejores condiciones a las entidades bancarias y administraciones públicas y, además, ayudan al empresario a analizar su plan de viabilidad y le guían en su desarrollo. La actividad de las sociedades de garantía beneficia tanto a las empresas como a las entidades que conceden los préstamos. En el caso de las primeras, con su financiación; las últimas, cuentan con el paraguas del aval líquido a primer requerimiento de las SGR.