Fuente: http://www.emprendedores.es

Ya sabes lo que quieres hacer. Ahora sí que es el momento de pensar en plazos, en una planificación mes a mes, semana a semana. Ahora tienes que ver cuánto te cuesta y cuántos recursos le tienes que dedicar a lo que quieres hacer. Ahora tienes que calcular cómo cada una de las decisiones que has planificado se traduce en números. Porque necesitas saber si te lo puedes permitir, durante cuánto tiempo te lo puedes permitir, y cuándo tienes que tener suficientes clientes. Si planificas todo lo anterior, podrás saber cuándo tienes que comenzar a pedir dinero.

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