Miguel Ángel Valero. Las sociedades de garantía reciproca elevan un 22% su financiación a empresas en el primer trimestre.

El importe concedido por las sociedades de garantía recíproca (SGR) a través de préstamos y de créditos (riesgo formalizado) en el primer trimestre ha aumentado el 22%. En 2014 fueron más de 900 millones, y el plan estratégico de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR-Cesgar) contempla los 1.200 millones este año, y los 1.500 millones en 2016, según anuncia José Rolando Álvarez, su presidente, en un encuentro organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie).

 “El crédito debe volver a las pymes por una cuestión de justicia social. Es la parte de la economía que más ha luchado durante la crisis, y debe tener la oportunidad de crecer y de reinventarse”, señala Álvarez.

La petición de avales a través de las SGR aumentó el 5,2% en 2014, cuando en 2012 se desplomó el 28%. Y la concesión de avales creció el 7,7%. Más del 80% se destinó a facilitar el acceso de las empresas a la financiación bancaria.

Los requisitos de solvencia mejoraron el 11,3% en 2014. La cobertura del reaval en operaciones nuevas volvió al crecimiento (8%) y ya supone el 56% de los avales financieros formalizados.

Pero el dato que más airean las SGR es que 8 de cada 10 préstamos solicitados a través de estas sociedades logran financiación. Se formalizaron en 2014 el 80,2% de los avales solicitados a las SGR. Y que el 92,2% es para pymes de menos de 50 trabajadores, micropymes, autónomos y emprendedores.

El 81,1% del importe formalizado con el respaldo de las SGR se amortiza en plazos superiores a los 5 años. El plazo medio es de 82 meses, 7 años.

Otro dato que destacan es que cada euro público que se coloca en el sistema de las SGR a través de la Compañía Española de Reafianzamiento (Cersa), se transforma en más de 40 euros de financiación a las empresas.

Las SGR cuentan con 117.000 socios partícipes y acumulan un riesgo vivo de 4.350 millones de euros. Han respaldado operaciones por más de 27.500 millones, que han propiciado una inversión inducida de 35.760 millones. “Pese a las restricciones presupuestarias, la Administración ha seguido inyectando fondos en las SGR y en Cersa”, destaca el presidente de Cesgar.

Acceso a la financiación

José Rolando Álvarez cree que las micropymes, los autónomos y los emprendedores “siguen sin tener acceso fácil al crédito”, cuando el 80% del empleo en España se encuentra en empresas de menos de 10 trabajadores. “¿Cómo van a crear empleo si no tienen crédito? La creación de empleo tiene mucho que ver con el crédito, y España no llegará a su potencial de puestos de trabajo mientras las empresas no tengan acceso a la financiación”, argumenta.

“No somos bancos, pero siempre hemos tenido la ventanilla del crédito abierta. Lo que hacemos es dar garantías para que la empresa pueda acceder al crédito del banco. No somos competidores del banco, sino sus aliados”, señala el presidente de SGR/Cesgar. “Al eliminar riesgos con el aval, el crédito es más barato, pero el primer objetivo no es ese ahorro, sino que la empresa logre financiación”, insiste.

No obstante, una SGR logra financiación al 4,5% de media, cuando la del banco oscila entre el 7% y el 8%. “La banca está bajando excesivamente el precio del crédito a pymes, se está quedando sin margen”, advierte José Rolando Álvarez.

“Nuestra función no es sustituir al mercado, sino resolver sus fallos”, subraya el presidente de SGR-Cesgar. “El 70% de las empresas no lograrían crédito sin las SGR”, añade. “Hay que entender que la elevada tasa de morosidad en pymes hace que el regulador imponga al banco una provisión del 25% nada más dar el crédito, lo que es una dificultad añadida”.

Las SGR tienen una morosidad del 11% en autónomos, micropymes y emprendedores, frente al 12% de la banca en el total de pymes.