Las Sociedades de Garantía Recíproca rebajan el coste de los préstamos a las pymes

Las empresas españolas dependen en más de un 70% de los bancos para financiarse. Esta alta dependencia financiera de los bancos es una de las causas que agravó la crisis a muchas compañías, que se vieron abocadas a desaparecer al cerrárseles el grifo del crédito. Ahora, el crédito se está reactivando y los tipos de interés se están reduciendo gracias a la inyección de liquidez del Banco Central Europeo y a la rebaja de la prima de riesgo. Según los datos del Banco de España, en el primer cuatrimestre del año, el dinero prestado por los bancos a pymes (nuevos créditos inferiores al millón de euros) aumentó un 8% respecto a igual periodo del año anterior y el tipo de interés medio disminuyó en más de un punto (del 5,32% de abril de 2014 al 3,98% en abril de este año).

Aún así, sigue siendo difícil para los pequeños empresarios y autónomos conseguir un préstamo y que éste les salga barato. Una de las vías para lograrlo es utilizar los avales que conceden las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), entidades intermediarias entre pymes y entidades de crédito que proporcionan avales (financieros y técnicos) para conseguir un préstamo en condiciones más ventajosas de tipos de interés y plazos.

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El tipo medio pagado el año pasado por las pymes en préstamos a más de cinco años fue del 4,9% por ciento siguiendo el canal bancario tradicional; con el aval de una SGR, el tipo de interés se reducía en 1,4 puntos porcentuales, hasta el 3,5%, según datos de la patronal Cesgar. El aval garantiza al banco que cobrará la totalidad del préstamo por lo que puede reducir su coste ya que la exigencia de provisiones y de consumo de capital es mucho menor. Un informe realizado por PwC sobre ‘El mecanismo de garantía de las sociedades de garantía recíproca’ en 2014 indicaba que las entidades financieras podrían llegar a reducir ese tipo de interés ajustado al riesgo al 2,43%. Además, existen ayudas de las comunidades autónomas que subvencionan los intereses para impulsar determinados sectores.

Conseguir un aval de una sociedad de garantía recíproca tiene un coste que oscila entre el 0,75% y el 1,5% del importe del préstamo. Además, para lograr el aval, empresas y autónomos deben convertirse en socio partícipe de la SGR aportando entre el 2% y el 4% del préstamo para adquirir acciones de la sociedad de garantía recíproca. Este dinero es reembolsable cuando amortiza definitivamente el crédito, aunque la mayoría se quedan como socios. A finales de 2014, las SGR contaban con 116.200 socios y 791 protectores. Los socios protectores representan el 52,2% del capital desembolsado y entre ellos tienen un papel predominante las comunidades autónomas, que poseen el 31,7% del total de los fondos.

Más del 80% de las solicitudes pasan la ‘criba’, que fundamentalmente se basa en el análisis del proyecto de negocio, y obtienen el aval. El presidente de SGR-Cesgar, José Rolando Álvarez, subraya que, por encima del patrimonio o la solvencia que tenga el solicitante, lo determinante es que el proyecto sea sólido y viable, y apunta que las SGR también sirven de asesoramiento para las pymes y micropymes. En este sentido, el profesor de Esade Jesús Palau señala que «es verdad que por el camino se han quedado muchas pymes, pero no tanto porque no estuvieran bien financiadas, sino porque sus negocios no sobrevivían». Palau puntualiza que «hoy, si una compañía es solvente, tiene crédito para financiarse».

La tasa de morosidad de las SGR se sitúa en el 8%, por debajo de la media del sector bancario, que supera el 12%. Aunque sus fallidos sean menos, no han estado exentas de riesgo. La SGR de la Comunidad Valenciana tuvo que ser rescatada por el Gobierno regional tras entrar en quiebra técnica en 2013 por su excesiva y prolongada exposición al riesgo inmobiliario, en especial operaciones de suelo.

En la actualidad, existen 20 SGR, la mayoría territoriales. Desde la patronal Cesgar están embarcadas en un plan de expansión con el que pretenden incrementar en un 50% el importe concedido en préstamos para alcanzar los 1.400 millones de euros este año frente a los 902 del ejercicio pasado, periodo en el que concedieron 16.662 avales, un 12% más que en 2013. El 80% de las operaciones fue por menos de 300.000 euros y, en dos de cada tres operaciones, el importe avalado fue inferior a los 66.000 euros.

Con respecto a los plazos de devolución, la mayoría, seis de cada diez, afrontan la amortización de sus préstamos o créditos en un plazo superior a los ocho años. Y en el 92% de los casos, el periodo de devolución establecido se sitúa por encima de los tres años.

A lo largo de sus 35 años de historia, las sociedades de garantía han facilitado financiación a 116.223 empresas -un número casi equivalente al de socios- por un total de 26.000 millones de euros. El riesgo vivo en la actualidad se sitúa en 4.350 millones de euros. Para hacerse una idea de lo poco desarrollado que está en España esta vía de financiación, basta señalar que en Portugal el saldo vivo avalado por la garantía recíproca asciende a 10.000 millones de euros y en Alemania, a 30.000 millones. Jesús Palau explica que las SGR «no habían sido una figura muy utilizada hasta ahora por las pymes porque había gran desconocimiento de este sistema».

La mayoría de los avales son financieros (un 56%), ya sean de inversión (31%), circulante (10%) y otros avales financieros (15%), mientras que los técnicos (avales para licitaciones públicas) han supuesto el 44%, según datos de 2014. Por sectores, los servicios coparon el 41% de las operaciones, seguidos por la industria, con el 25%; el comercio, con el 19%; la construcción, con el 12%; y la agricultura, con el 4%.

El tipo medio de un préstamo a cinco años a una pyme fue del 4,9% en el canal bancario, con el aval de una SGR se reduce al 3,5%