Fuente: http://www.elcomercio.es

La directora del Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (IDEPA), Eva Pando, reivindicó ayer el papel de las sociedades de garantía recíproca, en general, y de Asturgar, en particular, como «un instrumento muy valioso, pero poco conocido», para la financiación de pymes. En el Fórum EL COMERCIO, patrocinado por SabadellHerrero, explicó que Asturgar, una entidad financiera mayoritariamente privada y sin ánimo de lucro, tiene como principal objetivo «facilitar el acceso a la financiación a las empresas asturianas, a través de avales técnicos y financieros». De hecho, en la actualidad, cuenta con 15 millones de euros de recursos propios para avalar proyectos empresariales y un amplio margen para «llegar a muchos más proyectos» de los que ahora alcanza.

No fue la única cifra que detalló: Asturgar cuenta en la región con 1.283 socios (se trata de una sociedad mutualista, a la que las compañías deben asociarse para recibir avales). A lo largo de su historia ha concedido más de 6.300 avales por un importe superior a 305 millones de euros y, solo en 2015, ha respaldado 221 proyectos (casi 9 millones). El pasado ejercicio registró un incremento interanual del 75% del número de avales concedidos y del 41%, en lo que al importe de dichos avales se refiere.

Pando elogió esta sociedad como una herramienta a disposición de los emprendedores. «En 2015, el 48% de las empresas avaladas fueron nuevas. Un 17% de nuestros clientes fueron autónomos y un 6%, empresas de economía social». Y se concedió más de un millón de euros en microcréditos para innovadores.

Otro dato: entre las empresas impulsadas por el CEEI (Centro Europeo de Empresas e Innovación) en Asturias, el índice de supervivencia tras cinco años de actividad ronda el 65%, «veinte puntos por encima de la media nacional». ¿Por qué? Pando cree que el profundo trabajo de análisis previo reduce las posibilidades de que algo salga mal. «El difícil acceso al crédito también es consecuencia, a veces, de la poca reflexión sobre un proyecto empresarial. Nosotros, además de financiación, asesoramos a los emprendedores».

Asturgar, insistió, ayuda a a las pymes a «mejorar la solvencia, aumentar las garantías para acceder a terceros, facilita la financiación bancaria en unas condiciones óptimas de coste y plazo, anticipa el cobro de subvenciones ya concedidas y cubre riesgos derivados de la realización de obras o prestación de servicios a través de avales técnicos».

En una línea muy parecida se manifestó Rosario Casero, subdirectora de Estrategia y Evolución del Instituto de Crédito Oficial (ICO), quien en primer lugar evidenció que «el tejido empresarial, en su gran mayoría, no tiene ni idea de qué hace el ICO o una sociedad de garantía recíproca». Casero reconoció que «estamos a años luz del desarrollo del capital riesgo de cualquier país de nuestro entorno» y, después, puso de relieve los valores que aporta una sociedad de garantía recíproca al participar en una operación: desde «su importante función como prescriptor» de la misma, al «asesoramiento ante la panoplia de productos que hay en el mercado». Y esto sin que suponga, o al menos así debería ser, «un incremento relevante del coste de la operación».

También ella se centró en los números: los créditos ICO en Asturias suponen un 3% de los concedidos en el conjunto del país, lo cual es acorde a su PIB. Sin embargo, si se analiza el peso de las líneas de financiación ICO con Sociedades de Garantía Recíproca, el porcentaje se reduce al 1,2%, por debajo de lo que le correspondería a una comunidad como el Principado. Cabe destacar que el 82% del dinero financiado bajo esta fórmula se destina a inversión. El instituto tiene previsto centrar la atención este año en «pasar como banco público de un objetivo de volumen a uno de especialización», interesándose en especial por la internacionalización y la exportación de las empresas. Aspectos, ambos, fuertemente relacionados con la importancia para las compañías españolas de ganar tamaño.

Durante el encuentro, también se trató de cerca el ejemplo de dos empresas cuyo éxito está profundamente ligado a este tipo de financiación. David Martínez, fundador de ADN Mobile Solutions, comentó que esta compañía, desde su nacimiento en 2010, ha tocado prácticamente todos los palos del Grupo IDEPA: desde el CEEI a la Sociedad Regional de Promoción, pasando por Asturgar. Esta última, informó tras presentar su producto dirigido a la eficiencia para la gestión de flotas, «no solo nos ayuda a financiarnos, sino que con su presencia en las operaciones da una buena imagen de cara a la consecución de contratos». Igual de entusiasta se mostró Adriano Posada, director gerente de Adpan, una empresa de capital 100% asturiano dedicada a la alimentación para celiacos y alérgicos. Ahora, se encuentra inmersa en una mejora tecnológica de sus instalaciones (construyen una nueva planta) y se ha centrado en la I+D+i para «sacar nuevos productos a medida del cliente», pero tiene más que claro que «sin los bancos y sin Asturgar, hoy la empresa no puede. Nos han ayudado en todos los sentidos».

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