Fuente: http://mynmedia.mynews.es

Acceder a financiación es una de las principales preocupaciones de todo emprendedor, ya que para crear una empresa no basta con tener una buena idea. Hay que saber llevarla a cabo y hacer un uso adecuado de los recursos de los que se dispone. Conocer dónde puedes obtener liquidez te ayudará a superar las primeras barreras.

En 2008, la banca comenzó a cerrar el grifo crediticio, lo que provocó que las compañías buscaran otras vías para acceder a capital. Desde entonces no han parado de nacer nuevas fórmulas de financiación alternativa al crédito bancario. Se han consolidado las opciones fintech, se ha profesionalizado la figura de los business angel y han nacido aceleradoras especializadas en distintos sectores para apoyar a las start up durante sus primeras fases. Pero al mismo tiempo la banca se ha vuelto a interesar por las empresas más pequeñas y está lanzando distintos productos para ellas.

No obstante, antes de conseguir financiación, los emprendedores deben profundizar en las necesidades reales del proyecto según la estrategia que desean seguir. Tendrán que determinar qué opción se ajusta más a sus objetivos, tanto financieros (por volumen de inversión al que tienen la posibilidad de acceder) como por relaciones (por contactos que pueden llegar a establecer). Lo cierto es que para que una empresa crezca necesita financiación de calidad y, para ello, lo ideal es contar con varios socios. No sólo se puede depender de una fórmula, lo ideal es combinar varias vías, de manera que se puedan diversificar los riesgos y que así la empresa no se venga abajo si alguna plataforma falla.

A pesar de las distintas posibilidades que existen en el mercado, a veces no queda más remedio que financiarse con recursos propios. La fórmula de las 3F (friends, family & fools), por la que los emprendedores recurren a personas de su entorno para financiar sus proyectos, sigue siendo la más utilizada. Según el Informe Especial GEM sobre Financiación para Emprendedores, los españoles necesitan en torno a 14.850 euros para crear su start up, que financian en un 74% con recursos propios, lo que sitúa a España por encima de la media europea. Esta opción es el punto de partida de la mayoría de los emprendedores. Al fin y al cabo permite trabajar en la validez del proyecto sin tener grandes compromisos. Pero en general ha disminuido la inversión inicial necesaria para crear una firma, sobre todo, gracias al uso de nuevas tecnologías.

Aunque se trate de una fórmula de financiación más informal y flexible, los expertos recomiendan que quede por escrito en qué va a consistir el acuerdo que se va a establecer con los amigos y familiares. Por ejemplo, si va a ser un préstamo, un regalo o una inversión. En ese contrato también hay que fijar cómo y cuándo se va a producir el reembolso, lo más habitual es fijar la devolución cuando la start up tenga ingresos suficientes para responder a la deuda. Para todo ello, los emprendedores pueden recurrir a servicios online de plataformas como Prosper y Virgin Money, que estructuran estos acuerdos y facilitan la relación entre los creadores y los prestamistas individuales.

Después de la opción de las 3F, la financiación de las compañías españolas continúa siendo, sobre todo, a través de créditos bancarios. Tras unos años de escasez de liquidez, las entidades ahora se quieren acercar a las start up y a las pymes y han lanzado líneas específicas para ellas con intereses más bajos.

Además de los nuevos depósitos de financiación, la banca también está creando programas específicos para acelerar el crecimiento de estas firmas. Es el caso de BBVA, que ha celebrado la octava edición del programa BBVA Open Talent, con el que apoya a start up que trabajan en la innovación del sector bancario y financiero. Otra opción es la de Banco Sabadell y su iniciativa BStartUp, con la que selecciona a diez empresas digitales de reciente creación para ayudarlas en su establecimiento en el mercado y su crecimiento. En la misma línea opera Banco Santander, que ha establecido alianzas con start up de tecnología financiera para impulsar la transformación digital del banco.

Pero antes de acudir a la sucursal los emprendedores deben estudiar qué requisitos les van a pedir y preparar así su petición de la mejor forma posible. Las entidades han reforzado sus mecanismos de control para asegurarse de la devolución del capital prestado y la mayoría de ellas piden un aval que les proporcione seguridad. En este sentido, las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) juegan un papel importante, ya que actúan como intermediarias entre los bancos y las empresas para que éstas consigan financiación con unas mejores condiciones. Por ejemplo, una de las últimas iniciativas es la alianza que han establecido la Asociación de Jóvenes Empresarios de Madrid y Avalmadrid para abrir una línea financiera que apoya a start up de innovación tecnológica.

Las entidades públicas también han creado nuevas opciones de financiación dirigidas a los emprendedores. Para acceder a estos fondos es imprescindible conocer las bases de cada uno de ellos. En las páginas web de las instituciones se detalla toda la información, ya que algunas líneas se dirigen a empresas concretas, ya sea por volumen de facturación o sector

‘FRIENDS, FAMILY & FOOLS’ BANCA PÚBLICA

Las plataformas ‘fintech’, las ayudas públicas y los ‘business angels’ son un gran apoyo para los emprendedores. Además, la banca también ha creado nuevas líneas para ellos.

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